La VentanaLa polémica del día
Opinión

¿Por qué nos regatean?

"Lo que hizo Juan Carlos fue indigno, como lo fue su marcha con nocturnidad y su regreso regateante. Pero lo más indigno es que en pleno siglo XXI tengamos que soportar que nos traten como súbditos imbéciles", la polémica de Isaías Lafuente

El rey de España, Felipe VI, y su padre, el rey emérito Juan Carlos I. / GettyImages

Madrid

Cada día ponen a prueba la flexibilidad de nuestra capacidad de asombro, pero nuestra indignación ya no da más de sí. Y ya no sabemos si es más cutre que el rey Felipe haya aprovechado su viaje a Abu Dabi para llamar por teléfono a su padre, que está en Abu Dabi, o que sea el alcalde de Xanxenxo el que confirme el regreso a España del rey emérito tras dos años de ausencia. Nos comunicaron que se iba cuando ya se había ido y ahora un secundario anunciasu vuelta sin que la Zarzuela haya confirmado la circunstancia, una opacidad que contrasta con los vociferados esfuerzos de transparencia. Ambas noticias parecen titulares de El Mundo Today.

Resulta paradójico que quien constitucionalmente simbolizó la unidad de España, sea hoy un símbolo que divide a sus conciudadanos: unos le ponen la alfombra roja, otros desearían que nunca regrese y los más esperarían al menos una disculpa a la altura de unos comportamientos que, aunque no sean delito a la luz de una justicia que lo privilegia, tienen delito. Lo que hizo Juan Carlos fue indigno, como lo fue su marcha con nocturnidad y su regreso regateante. Pero lo más indigno es que en pleno siglo XXI tengamos que soportar que nos traten como súbditos imbéciles.

Escucha la radioen directo

Cadena SER
Directo

Tu contenido empezará después de la publicidad

En directo

A continuación

Último boletín

Emisoras

Elige una emisora

Compartir

Suscríbete

Tu contenido empezará después de la publicidad