Fútbol

Brasil y Argentina amenazan la hegemonía europea a dos meses del Mundial

Tras una agridulce jornada para los europeos, Brasil y Argentina emergen como favoritos para levantar la Copa del Mundo en Catar

Neymar y Messi, durante la final de la Copa América 2022. / Wagner Meier

Han pasado dos décadas desde 2002. Brasil obtuvo su corona una vez más, siendo pentacampeona del mundo con una selección para el recuerdo con Ronaldo Nazario, Ronaldinho y compañía. Desde entonces, no hay rastro de campeones que no sean europeos. Solamente Argentina en 2014 aparece como subcampeona, dejando de lado fracasos sonados como el 1-7 de Alemania a Brasil o las prontas eliminaciones (o no clasificaciones) de potencias sudamericanas en el Mundial. Pese a ello, este 2022 avecina un cambio: por primera vez en 20 años, los favoritos no son europeos.

Vinicius y Neymar guían el camino a 'la sexta' y Messi quiere su corona

Brasil sabe que, con Vinicius y su nueva generación de talento, están ante una oportunidad de oro de volver a reinar en el fútbol de selecciones. Si bien el extremo izquierdo del Real Madrid no entraba en los planes de Tite hace unos meses, ya ha encontrado encaje junto a Neymar, Esa asociación, ya apodada en los medios cariocas como 'el arco y la flecha', ya brilla y los coloca, junto a un combinado repleto de estrellas en todas las líneas, como la favorita para ganar el Mundial.

Neymar y Vinicius durante un partido clasificatorio al Mundial 2022. / CARL DE SOUZA

La otra cara de la moneda la presenta Argentina. Si los brasileños apuestan por un conjunto más grupal aún con sus individualidades, así como por introducir a una nueva y prometedora generación, los de la albiceleste saben que es el último Mundial de Leo Messi. Es la última oportunidad del considerado como mejor jugador de la historia para igualar ese debate con el eterno Diego Armando Maradona, y el conjunto dirigido por Scaloni sabe qué es lo que hay que hacer. Ordenados y con la consigna clara de cederle el protagonismo a su capitán, llegan en un gran momento de forma para amenazar la hegemonía europea y alimentar la rivalidad con los de la canarinha.

España pierde, Inglaterra baja a un segundo escalón, Francia no es lo que era...

La última jornada de Nations League ha mostrado algo que se podía presuponer: las selecciones del viejo continente no muestran la hegemonía de antaño. Francia, vigentes campeones, son los otros grandes favoritos, pero lo cierto es que tras Rusia 2018 no son los mismos. De escándalo en escándalo, los galos afrontan un Mundial tremendamente complicado para defender la segunda estrella de su escudo. Por otro lado, Bélgica está ante su última gran oportunidad con la Generación de Oro de los Hazard, De Bruyne y compañía, teniendo un favoritismo moderado por sus continuos fracasos en grandes torneos. Luego, a partir de ahí, todo son dudas y potencial por aprovechar, siendo una moneda al aire en la competición más grande del mundo del fútbol.

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España, aunque ya sea una realidad tras sus semifinales en la Eurocopa y el liderazgo de Luis Enrique, no llega en su mejor momento al Mundial de Catar. La reciente derrota ante Suiza ha evidenciado las debilidades de la Selección, estando estas en ambas áreas. El potencial de la Roja es enorme, pero quizás este no sea la Copa del Mundo para repetir lo que sucedió en Sudáfrica 2010. En un punto similar está Alemania, en medio de una dolorosa transición entre una generación dorada y un futuro prometedor. Inglaterra, pese a tener un grupo muy potente, no atraviesan su mejor momento a menos de 60 días de la cita mundialista, descendiendo a segunda división de la Nations League. Y de Italia, claro, mejor no hablar por su ausencia en Catar.

Luis Enrique, líder indiscutible de la Selección Española. / Eric Alonso

Solamente han cumplido en esta fecha Portugal y Países Bajos. Aunque los segundos tienen buenos futbolistas, no parece que estén al nivel de otras selecciones europeas; por lo que quedan los lusos en pie. Cristiano Ronaldo, en evidente declive, afronta su último mundial. Y aunque el portugués no sea el de antes, tiene la personalidad, garra y fútbol como para seguir liderando a los de la Península Ibérica, que tienen un conjunto bien equilibrado. Más de uno ya se está imaginando el partido más grande de todos los tiempos, un Messi-Ronaldo en la final del Mundial. Pese a ello, quedan dos meses para que el balón eche a rodar en Catar, siendo un tiempo demasiado corto y, al mismo tiempo, demasiado largo como para hacer un pronóstico. Pase lo que pase, esta vez es la primera en dos décadas en la que Sudamérica está más cerca de Europa para levantar una Copa del Mundo.

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