Mente
"En el Día de la Salud Mental es bueno recordar los términos poco saludables con los que nos hemos referido a los enfermos mentales"

Madrid
En el Día de la Salud Mental es bueno recordar los términos poco saludables con los que nos hemos referido a los enfermos mentales. No satisfechos con la palabra demente, hemos creado todo tipo de sinónimos que transitan del eufemismo al insulto: chiflado, chalado, pirado, ido, perturbado o mentecato, del latín 'mentecapto', aquel que tiene robada la mente. La palabra madre, mente, también nos llegó del latín 'mentis', que hacía referencia al pensamiento, una hermana de 'psique', con la que los griegos nombraron el alma. De ahí vienen psiquiatras y psicólogos, mientras los mentalistas, que podían haber sido, quedaron para nombrar a quienes, supuestamente, leen el pensamiento.
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Y no digamos lo que ha dado de sí la palabra loco, el sinónimo más extendido para nombrar a enfermos mentales, que nos llegó del árabe 'lawqa', estúpido, y que ha alimentado todo tipo de improperios para referirnos a quien está "loco de atar", va "a lo loco", hace las cosas "a tontas y a locas", o a quien, en sentido contrario, no hace algo "ni loco". También calificamos de "casa de locos" a lugares en que gente, presuntamente cuerda, desparrama. Y su femenino loca, que ha servido para calificar a prostitutas o a hombres homosexuales. En fin, en este y otros casos, nunca olvidemos que este tipo de términos retratan muchas veces mejor la perturbación de quien los maneja que del aludido...





