Miguel Méndez recuerda las dificultades del baloncesto femenino cuando empezó a entrenar hace 25 años: "Hasta hace poco no era real"
El seleccionador español rememora la plata en el Eurobasket 2025 y habla de sus inicios en el baloncesto femenino

Miguel Méndez recuerda las dificultades del baloncesto femenino cuando empezó a entrenar hace 25 años: "Hasta hace poco no era real"
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Miguel Méndez pasó por Play Basket justo antes del Eurobasket femenino y dijo que esperaba disfrutar de la "efervescencia" de la nueva España, pero lo que no se imaginaba es que iba a encontrarse con el éxito más importante de este verano a nivel de selecciones. Varios meses después, el técnico gallego regresa al mismo asiento, pero esta vez con una medalla de plata inesperada y un título de liga en su aventura turca con el Fenerbahce.
Este hito llega en pleno relevo generacional del equipo español, donde las más jóvenes derribaron la puerta ante la ausencia de grandes veteranas. "Les ha llegado de una manera injusta toda la presión", admite el seleccionador. La alegría de las noveles se contagió y las que llevaban más años aceptaron los roles. Jugadoras como Aina Ayuso, Buenavida o Helena Pueyo fueron quien cogieron el mando en el Eurobasket, donde solo Bélgica pudo con ellas. "En mi cabeza tenían la oportunidad de empezar a tirar del carro y mostrarse en el baloncesto senior, pero iban a estar protegidas de una serie de jugadoras que luego no estuvieron. María Conde, Maite Cazorla, Laura Quevedo, Megan Gustafson debían estar llevando el peso del equipo y se convirtió en algo injusto para las jóvenes, que iban sin red", explica en la SER.
La protección que les darían las veteranas no existió, pero eso sirvió para poner el germen de una nueva generación que permite soñar. Alba Torrens, referente para ellas a lo largo de esta década, siempre confió en ellas. "Desde el principio me miraba y decía 'día a día'... desde el principio había confianza en lo que se estaba haciendo, que eso es más importante que el resultado final", confiesa Miguel Méndez.
Un año prácticamente redondo para el seleccionador, quien también llegó al Fenerbahce y con dos entrenamientos consiguió el título de liga. Miguel Méndez asegura que Play Basket que no hay truco, simplemente que ha tenido mucha suerte de recibir la llamada de sitios con muy buenas condiciones, tanto humanas como económicas. Pero algo tiene el agua cuando la bendicen. El entrenador español cuenta con más de una veintena de títulos en su trayectoria. Y el que recuerda con más cariño es el primero, el que logró en el año 2000. "Estaba entrenando a nivel masculino y en ese momento estoy sin equipo, en mi ciudad, en Vigo. Entonces recibo la llamada del presidente Paco Araújo para entrenar al equipo femenino del Bosco Celta. No entraba en mis planes, pero acepto porque en ese momento estaba en el paro", recuerda. Es ahí donde coincide con un equipo de veteranas (Mar Xantal, Laura Grande, Betty Cebrián, Paloma Sánchez, Pilar Valero...) quienes le convierten en lo que es ahora.
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"Muchas de ellas estaban acabando su carrera y me enseñan lo que es ser profesional de verdad, lo que significa entrenar en la élite y me dan la oportunidad de jugar mis primeras finales. Es un título especial porque me acuerdo de muchas de ellas", añade.
Su paso del baloncesto masculino al femenino fue natural. Aunque reconoce que hay diferencias —"tienen que ver con cómo se comportan los grupos de mujeres entre ellas, y la relación con el cuerpo técnico"—, el trabajo del entrenador es "adaptarse a la categoría", porque no es lo mismo entrenar a un equipo sub-18 como a uno senior, ni es lo mismo entrenar en una competición profesional en una que no lo es. "Al final es baloncesto", continúa. Aunque estas palabras parecen sencillas de formular en 2025, hace un cuarto de siglo, cuando Miguel Méndez empezó en esto del baloncesto, no había ninguna mujer encargada de gestionar ni el deporte ni en la vida. "Era difícil subir a un avión y que lo pilotase una mujer. Las mujeres están peleando constantemente, gracias a dios cada vez menos, pero en aquel momento alguien tenían que ser la primera. Eran pioneras en todo", recuerda. Ahora una mujer, Elisa Aguilar, dirige la Federación Española de Baloncesto.
"Hemos cambiado sobre todo en la aportación de igualdad en las categorías de formación, que es básico. Que una niña de 6-7-8 años que está empezando a jugar al baloncesto tenga los mismos medios que un niño. Es algo tan sencillo de decir que hasta hace poco no era real. Es lo básico para que a partir de ahí se puedan desarrollar y se puedan dedicar a lo que quieran", aplaude.
Cómo es compartir equipo con Chus Mateo y Jasikevicius
Miguel Méndez aprovechó su paso por Play Basket para valorar la llegada de Chus Mateo a la selección masculina, con quien se telefoneó para darle la bienvenida, pero no para darle consejos. "No creo que los necesite". Aunque trabajo tiene. Tras un resbalón en Chipre con el Eurobasket, su homónimo también está en pleno recambio. "Hay pocos jugadores nacionales en nuestras competiciones, hay muchos jugadores jóvenes que se están yendo y que imposibilitan contar con ellos... seguro que el empuje de Chus y su forma de hacer las cosas ayudarán en este cambio", admite.
El seleccionador femenino tiene experiencia en relevo generacional, también en dirigir grandes clubes europeos. Tras dejar Ekaterinburg por la invasión rusa en Ucrania y llevar más de dos años con una dedicación plena al combinado nacional, ahora también entrena en el Fenerbahce, un club que pone a la altura del Barça sobre todo por la gran cantidad de secciones que tiene. "La dimensión es increíble, además de fútbol y baloncesto tienen vóley, waterpolo, pasando por remo, boxeo... es un multideporte que se lleva mucho en Turquía. Tiene muchos fans allí por donde vamos. Tiene una dimensión que se nota desde el primer día que llegas", reconoce. Y un club con grandes estrellas. Pese a que no coincidió con Mourinho, a quien despidieron una semana antes de su llegada, sí que habla a diario con Saras Jasikevicius. "Es una persona muy afable y cariñosa. Habla un español perfecto, lo cual es muy agradable, su cuerpo técnico también", desvela.
Ahora toca pensar en el futuro. Mientras en Turquía está a la espera de que lleguen cinco jugadoras importantes para intentar hacer algo grande en primavera, con la selección española buscarán clasificarse para el próximo Mundial que se celebrará en Alemania en el verano de 2026. Del 11 al 17 de marzo jugarán el torneo contra Puerto Rico, Estados Unidos, Senegal, Nueva Zelanda e Italia. "Me suena a urgencia máxima", confiesa Miguel Méndez. "Será importante la próxima concentración y el torneo amistoso contra Francia e Italia. Es importante la preparación. Cogeremos un avión, haremos un entrenamiento y medio... y nos pondremos a competir", explica. Si algo ha demostrado Miguel Méndez y su equipo es que saben reponerse a las adversidades. Es el momento de convertir lo logrado este 2025 en una realidad.
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Íñigo Renedo
Redactor de deportes en la Cadena SER que también forma parte del programa de música indie 'Fuego y...




