El primer gran campeón de Europa de ajedrez fue español: la historia detrás de Ruy López de Segura
En los siglos XVII y XVIII se le nombró como "el padre de la teoría del juego"
El primer gran campeón de Europa de ajedrez fue español: la historia detrás de Ruy López de Segura
Madrid
Ruy López de Segura fue un sacerdote, humanista y ajedrecista que nació en Extremadura –en la villa de Zafra, en Badajoz–, alrededor de 1530 y fue considerado allá por el siglo XVI el primer campeón de Europa de ajedrez por todo el tiempo que le dedicó y por el legado que dejó sobre este deporte, incluyendo distintos tratados y jugadas.
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Daniel y Francisco de Asís Gragera Ledesma son dos hermanos que han investigado sobre este histórico personaje y que han escrito un libro, llamado Ruy López de Segura. La cara oculta del tablero, en el que cuentan su historia. Daniel, uno de los autores, ha atendido a SER Historia para comentar algunos aspectos de esta obra.
Sobre los inicios del ajedrez en España, "todavía son un poco complicados porque hay varías teorías", ya que "este deporte llega a España a través de los árabes y, cuando conquistan la península ibérica llevan este deporte a todos los rincones", según explica Daniel.
El primer gran campeón de Europa de ajedrez fue español: la historia detrás de Ruy López de Segura
Consiguió derrotar a los mejores jugadores de ajedrez de Italia
Para empezar la trayectoria del ajedrecista, López nació en una familia acomodada, porque Zafra era una villa en ese entonces y también una localidad muy importante, lo que favoreció a que tuviera más tiempo libre para poder dedicárselo al ajedrez.
La importancia de este histórico campeón parte de un viaje que hizo en 1560 a Italia, donde se enfrentó a los mejores jugadores y, pese a que estos eran muy buenos, los consigue derrotar. Entonces, fue cuando se le empezó a considerar el primer campeón oficioso del mundo de este deporte.
El autor apunta que López escribió un libro, llamado Libro de la invención liberal y arte del juego del ajedrez, en el que hablaba, entre otras cosas, de que quería que se jugara en cualquier taberna y rincón de la ciudad, no solo en la alta sociedad.
Este libro fue "el libro más importante durante dos siglos en Europa". Lo escribió para que cualquier persona pudiese aprender y, además, se concebía como "el tratado del ajedrez", según comenta Daniel. López, también, abrió el comienzo de cómo se debían analizar las partidas y, por ello, fue nombrado como "el padre de la teoría del juego" por muchos historiadores de los siglos XVII y XVIII.