"No aceptaban rollos": el origen de la palabra "lacónico" y su relación con la impaciencia de los espartanos
El palabrista de 'SER Historia', José Luis Díaz Prieto, ha explicado una anécdota que da sentido al significado de la palabra "lacónico"

Madrid
El palabrista de SER Historia, José Luis Díaz Prieto, ha explicado el origen de la palabra "lacónico", cuyo significado es el mismo que en el momento de su nacimiento y que tiene una relación directa con los espartanos, con Grecia y con el tradicionalmente considerado como el padre de la historia en el mundo occidental, Heródoto.
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"Lacónico", que significa hoy breve, conciso o compendioso, tiene una relación directa con Laconia, también conocida como Lacedemonia, la región griega que existió en torno a Esparta.
El significado de la palabra se le debe a Heródoto, y es que el considerado como padre de la historia en sus escritos "nos habla de los espartanos y de algunas anécdotas en las que se muestra que no les gustaba mucho hablar, sino más dar golpetazos", aseguraba el palabrista de SER Historia.
Heródoto cuenta una anécdota en el tercero de sus nueve libros: "Llegaron a Esparta los habitantes de Samos que habían sido expulsados de la isla por un tirano", que en la antigua Grecia venía a significar simplemente jefe, remarcaba Díaz.
Polícrates "había expulsado a las autoridades anteriores, los había expulsado de la isla y los samios van a Esparta a pedir ayuda. Entonces se presentan ante los magistrados de Esparta y les explican la situación con un aspecto de míseros, de abandonados y con necesidad", explicaba Díaz.
Un discurso que aburrió a los espartanos
Llegados allí, los samios "hicieron un largo discurso pidiendo por favor a los espartanos que les socorriesen. Los magistrados escucharon paciente y atentamente, y les respondieron: 'A ver, no recordamos lo que habéis dicho'", con lo que les dejaron ver que el discurso era demasiado largo, y por otro lado les transmitieron que "la parte final no la habían entendido".
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De alguna forma, relataba Díaz, "los magistrados espartanos estaban diciendo: 'Sois unos imbéciles, nos habéis dado un discurso pesadísimo y aquí no funcionan esos discursos'". Entonces, explicaba el palabrista, los samios "se fueron con el rabo entre las piernas, y según cuenta Heródoto en sus libros volvieron con la lección aprendida".
Los espartanos querían algo lo más conciso posible
Por ello, cuando volvieron, sabiendo que de nada servían los discursos largos ni la retórica con los espartanos, "lo que hicieron fue simplemente abrir unas alforjas y que se viese que estaban vacías". Ante esto, los magistrados respondieron que "bastaba con que les presentasen las alforjas, no era necesario pedir ni hablar nada más".
De este modo, explicaba Díaz, "la anécdota nos cuenta que los espartanos no aceptaban rollos patateros, realmente aceptaban lo más conciso y esa es la razón" por la que "lacónico" significa hoy en día precisamente eso.




