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Espartaco: el esclavo que hizo temblar a Roma

En algún momento de su juventud, Espartaco sirvió como auxiliar en el ejército romano y luego vendido como esclavo y enviado a la escuela de gladiadores de Léntulo Batiato en Capua. Ahí empieza su historia

Copyright has expired on this artwork. From my own archives, digitally restored. A gladiator, armed combatant who entertained audiences in the Roman Republic and Roman Empire in violent confrontations with other gladiators, wild animals, and condemned criminals. Spartacus ( c. 111 - 71 BC) - Thracian gladiator who, along with the Gauls Crixus, Gannicus, Castus, and Oenomaus, was one of the escaped slave leaders in the Third Servile War, a major slave uprising against the Roman Republic. / mikroman6

Los gladiadores eran propiedad privada, entrenados para combatir en espectáculos públicos que servían como entretenimiento y propaganda política. Aunque gozaban de cierta fama, su vida era extremadamente dura y peligrosa. Espartaco fue entrenado como gladiador pesado, probablemente del tipo murmillo o thraex (tracio), luchando con espada corta y escudo.

Gracias a los historiadores Plutarco y Apiano, sabemos que en el año 73 a. C., Espartaco lideró, junto a Crixus y Enomao, una fuga de unos 70 gladiadores. Armados inicialmente con cuchillos de cocina, lograron apoderarse de armas y huyeron al Monte Vesubio. Desde allí comenzaron una rebelión sin precedentes. Derrotaron a varias milicias romanas enviadas para sofocar la revuelta, utilizando tácticas ingeniosas, como descender por las laderas del Vesubio con cuerdas hechas de sarmientos. Engrosaban sus filas hombres esclavos rurales, pastores y oprimidos de toda Italia. En pocos meses, el grupo pasó de decenas a decenas de miles de combatientes, formando el mayor ejército esclavo de la historia romana.

La rebelión de Espartaco se conoce como la Tercera Guerra Servil. Durante los años 73–71 a.C., los rebeldes derrotaron repetidamente a ejércitos romanos dirigidos por pretores y cónsules, algo muy humillante para Roma. Espartaco defendía una estrategia más prudente, posiblemente con la intención de abandonar Italia cruzando los Alpes. Crárix y otros líderes preferían continuar saqueando el sur de Italia, lo que llevó a divisiones internas. Esta falta de unidad estratégica fue uno de los factores que debilitó la revuelta.

Ante la gravedad de la situación, el Senado romano otorgó el mando a Marco Licinio Craso que impuso una disciplina brutal en sus legiones, incluyendo el castigo de la decimatio. Espartaco intentó negociar con piratas cilicios para cruzar a la isla de Sicilia, pero fue traicionado. Finalmente quedó atrapado en el sur de Italia con un muro que hizo construir Craso. En el 71 a. C., ambos ejércitos se enfrentaron en una gran batalla final y Espartaco murió combatiendo. Su cuerpo nunca fue encontrado. Murió como había vivido en la arena: combatiendo.

Tras la derrota, 6.000 esclavos fueron crucificados a lo largo de la Vía Apia. desde Capua hasta Roma, unos 200 kilómetros. El mensaje era claro: nunca más. Otros miles murieron en combate o fueron ejecutados. La rebelión fue sofocada, pero dejó una profunda huella psicológica en la República romana. Y aunque Espartaco no logró abolir la esclavitud, su figura se convirtió en un símbolo eterno de resistencia contra la opresión.