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Internacional

El verdadero interés de Trump en Irán: la población es la excusa para hacerse con el control del petróleo que va a Asia

Irán se sitúa en un punto estratégico, al norte del Golfo Pérsico y cerca del Estrecho de Ormuz, por donde circula gran parte del crudo que llega a China, Japón o la India

Donald Trump pretende convertirse en un líder imperialista, envalentonado después de atacar Venezuela / Samuel Corum / POOL (EFE)

Madrid

Después del ataque a Venezuela, Donald Trump está envalentonado y continúa con sus amenazas a los iraníes. Aprovechando las multitudinarias protestas contra el régimen de los Ayatolás, que están siendo reprimidas con gran violencia, Trump se muestra como el 'salvador', el único que podrá liberar a Irán de la dictadura. La onegé Iran Human Rights, que opera desde fuera del país (cuenta con informantes dentro del territorio), asegura que son ya 3.400 los muertos por la represión de Teherán.

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El presidente de EEUU ha pedido que los ciudadanos sigan manifestándose en la calle e incluso ha llamado a que tomen las instituciones de Irán. Lo cierto es que el verdadero interés del republicano no está precisamente en librar al pueblo de un régimen que lleva instaurado en el país desde 1979, desde la Revolución Islámica que derrocó a Shah Mohammad Reza Pahlavi.

Su verdadero empeño reside en controlar el petróleo que hay en esta zona y renegociar el programa nuclear iraní. "EEUU quiere controlar el petróleo, los hidrocarburos y los minerales y recursos naturales con los que cuenta Irán. A esto hay que sumar que se encuentra en una posición privilegiada, en el Golfo Pérsico, lugar por el que pasa gran parte del petróleo y comercio que va hacia Asia, concretamente hasta China, la India o Japón", afirma Haizam Amira Fernández, experto en Derecho Internacional y Director Ejecutivo del Centro de Estudios Árabes Contemporáneos.

El valor geoestratégico del Golfo Pérsico

En esta zona del mundo hay grandes reservas de petróleo. Irán, de hecho, está situado en un punto importante del globo, justo al norte del Golfo Pérsico y muy cerca del estrecho de Ormuz por el que pasa una quinta parte del petróleo mundial. A esto hay que añadir que Teherán controlar militarmente esta zona. Los iraníes cuentan con la tercera reserva de crudo más grande del mundo.

Si EEUU se hiciera con su control las sumaría a las de Venezuela, en caso de que finalmente decidiera atacar Irán. "No va a ser fácil para ninguna potencia controlar el país y sus recursos. Irán cuenta con capacidad de respuesta, como ya vimos en la guerra de los doce días entre Israel y Teherán. Ese enfrentamiento acabó con el ataque puntual de EEUU a instalaciones de enriquecimiento de uranio de los iraníes", explica Haizam Amira Fernández.

El programa nuclear iraní

Los iraníes quieren ganar tiempo negociando. Trump acabó con el acuerdo anterior, firmado por Barack Obama, nada más llegar a la Casa Blanca en 2017 y atacó las instalaciones de enriquecimiento de uranio iraníes en el mes de junio, seis meses después de empezar su segundo mandato. Está por ver si se deja arrastrar por las ansias de Israel para acabar con su máximo enemigo, por eso llevan tres décadas acusándoles de que están a punto de lograr la bomba nuclear. "Veremos si será Trump el que finalmente ataque Irán".

Para Amira Fernández, EEUU no puede atacar de forma terrestre territorio iraní porque no tiene capacidad y además supondría la desestabilización de la zona, arrastrando a otros regímenes socios del propio Donald Trump. "Tampoco parece que Washington tenga un plan para el día después de un ataque que acabe con el régimen de los Ayatolás. Los precedentes son peligrosos. No hay más que remontarse al 2003 cuando acabaron con Sadam Husein".

El caso irakí, que sumió al país en una guerra civil con la aparición de grupos extremistas y terroristas como Al Qaeda y más adelante el ISIS, es un ejemplo de lo que puede pasar en Irán con una invasión estadounidense para decapitar al actual régimen.