"Me sentí humillada y maltratada": la reacción de Kim Basinger en el casting del clásico erótico que marcó a los 80
La angustia fue tal que la actriz terminó llorando y gritando en pleno casting, convencida de que había perdido el papel

"Me sentí humillada y maltratada": la reacción de Kim Basinger en el casting del clásico erótico que marcó a los 80
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Madrid
El programa Sucedió una noche, de la Cadena SER, recuperó esta semana uno de los episodios más duros y decisivos en la carrera de Kim Basinger: el casting que la llevó a protagonizar Nueve semanas y media, la película erótica que se convertiría en un icono de los años 80.
Aquel momento marcó un antes y un después para una actriz que, por entonces, todavía luchaba por hacerse un hueco en Hollywood. En su currículum apenas figuraba un papel como chica Bond en Nunca digas nunca jamás y una portada en la revista Playboy. La audición era, quizá, la primera oportunidad real de acceder a un personaje protagonista.
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Pero la prueba no fue lo que Basinger esperaba. Según recordaron en el programa, cuando llegó al casting el director, Adrian Lyne, no le dio ninguna explicación ni le entregó el guion. En lugar de eso, le pidió que interpretara directamente una escena muy concreta: Mickey Rourke debía tirar dinero al suelo y ella tenía que agacharse a recogerlo. Sin saber qué estaba pasando ni cuál era la intención de la secuencia, Basinger tuvo que gatear por el suelo delante de un equipo al que no conocía. La falta total de contexto y la crudeza de la situación la dejaron completamente descolocada.
La situación la sobrepasó. "Me sentí humillada y maltratada", confesó. La angustia fue tal que terminó llorando y gritando, completamente desbordada. Salió del estudio convencida de que había arruinado su oportunidad y de que jamás recibiría el papel.
Sin embargo, ocurrió justo lo contrario. Aquella misma noche, Basinger recibió un ramo de rosas enviado por Adrian Lyne, acompañado de una nota en la que le confirmaba que el personaje era suyo. Solo entonces entendió lo que el director había buscado al ponerla en aquella situación tan incómoda.
"Resulta que Adrian quería que yo reaccionase exactamente como reaccioné porque el personaje era así, una mujer que no entraba en el juego pero ingenua y que era transformada por un hombre en lo que él quería", recordó la la actriz tiempo después.
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‘Nueve semanas y media’, Sal Mineo y ‘Gunga Din’




