El síndrome del impostor que atormentaba a Joseph Conrad: "Consideraba que era un poco fraudulento"
El escritor viajó al Congo y su personalidad cambió después de ver las atrocidades que se cometían allí

Joseph Conrad y el viaje que le cambió la vida
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Madrid
SER Historia ha dedicado parte de su último programa a hablar de la carismática vida de Joseph Conrad, uno de los padres de la literatura inglesa, a pesar de que nació en Polonia. Algunas de sus obras son La línea de sombra y El corazón de las tinieblas.
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Para buscar inspiración para sus novelas, Conrad viajó a numerosos lugares, sin embargo, nunca llegó a visitar España, pese a que se decía que había estado en el País Vasco y en Asturias.
Tuvo dos etapas en su vida muy destacadas. En una se encontraba exiliado en Polonia y Siberia, viajó a Marsella e Inglaterra y se hizo capitán de barco. Gracias a ello, viajó a muchos lugares, incluyendo su gran aventura en el Congo. Allí algo cambió dentro de él al ver la explotación y violencia que se sufría y la fe que tenía en el ser humano desapareció.
A partir de 1890 es cuando comienza esa segunda etapa de su vida, al abandonar la vida marítima, casarse y tener hijos. Es entonces cuando empieza a escribir y a viajar, pero con una mirada distinta y no de forma tan intensa como cuando era más joven.
La visión del genio literario
En la parte de su vida que comenzó a escribir y a presentar novelas, Conrad se dio cuenta de que sufría ansiedad social y que tenía un miedo irracional al público, algo que salía a relucir cuando tenía que dar una charla ante muchas personas o leer en público alguna de sus novelas.
De hecho, los testigos que le veían han contado que el novelista estaba aterrado en esos momentos. Antes de algunos eventos, incluso, se ponía malo del estómago. Esto, al final, provocó que dejara de viajar tanto, puesto que le daba respeto exponerse públicamente.
Conrad, además, fue muy admirado por otros escritores, pero él tenía lo que se llama hoy en día "Síndrome del impostor", es decir, que consideraba que tenía una fama inmerecida y que en el fondo era un poco fraudulento porque estaba engañando a todo el mundo. Pensaba que no era tan bueno y que no escribía tan bien.
"Es un poco esa visión del genio literario que no se acaba de creer su propio éxito", concluye Jesús Callejo tras explicar la historia de este escritor.

Luna González Gala
Estudiante de Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid.




