El principio del cisne negro que explica por qué no podemos prever los sucesos más importantes
Las guerras mundiales, la invasión de Ucrania o la COVID son ejemplos

El principio del cisne negro que explica por qué no podemos prever los sucesos más importantes
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En una nueva entrega de Si amanece nos vamos, Roberto Sánchez charlo con Francesc Miralles, que además de traernos algunas anécdotas sobre la forma en la que se publican libros en algunos lugares del mundo, tuvo a bien explicarnos un concepto bastante curioso que teoriza sobre la imposibilidad de que podamos adelantarnos a los acontecimientos más significativos. Se trata del principio del cisne negro, llamado así porque aparece en una obra titulada 'El cisne negro', escrita por el ensayista y matemático de origen libanés Nassim Taleb, donde se dice que "los eventos de mayor impacto son aquellos que nadie está esperando y que solo podemos analizar a posteriori su éxito o por qué sucedió. Y por eso triunfan, porque nadie ha previsto que eso pueda suceder".
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Estos sucesos pasan para bien y para mal, pero sí que los más significativos suelen estar relacionados con los más negativos. Miralles ponía como ejemplo el estallido de la Primera Guerra Mundial, que surgió por el asesinato del archiduque Francisco Fernando de Austria sin que nadie esperara esa clase de atentado y mucho menos que iba a tener esa "reverberación con tantos países implicándose". También habló del 11S, porque "nadie imaginaba que se pudieran atacar edificios civiles desde aviones comerciales", algo que "no entraba dentro de lo posible", así como de la pandemia de la COVID, que tampoco fue prevista con la fuerza que llegó, aunque algunos se quisieron apuntar tantos después a pesar de que no avisaron con anterioridad y solo expusieron los supuestos indicativos que daban pistas una vez que pasó todo.
"Al final, de lo que nos damos cuenta es que todo es imprevisible", comentaba el escritor español, que de todas formas dio un poco más de apertura al tema diciendo que no todos los cisnes negros son de un calado tan catastrofista, sino que a lo largo de la historia también los hemos visto positivos. Así pues, contó el que dice que es el más típico que podemos encontrar dentro de esas casualidades con buen fin y que tiene que ver con la Coca Cola. "Es un invento de farmacia muy desagradable, un brebaje espeso, negruzco y con gas. Era algo que se vendía para la tos, no algo fashion para tomar con hielo. Incluso se daba tan poco valor a eso que el mismo que la inventó vendió la patente enseguida y no pudo disfrutar de todo esto. Justamente porque era algo impensable que se pudiera poner de moda, pues a la gente le hizo gracia como algo distinto", explicaba Francesc.
La Preysler y Rosalía
Miralles habló entonces de un cisne negro que tiene que ver con su campo, la literatura. Nos decía que viajásemos a los años 80 del siglo pasado e imagináramos "una novela que la lengua original es el checo, el autor está exiliado en París y el título es 'La insoportable levedad del ser'", nada comercial, que aunado a este contexto nadie podría esperar que tuviera éxito, pero la realidad es que el libro de Milan Kundera vendió millones de copias alrededor del mundo. Y en este curioso caso, el colaborador nos dice que se ha intentado analizar los motivos de su éxito más allá de la calidad del escrito, y asegura que su explosión mediática ha generado algunas teorías, con una de ellas de lo más surrealista que tiene que ver con una de las personalidad de España.
Aunque dice que esta historia habría que comprobarla, "parece ser que Isabel Preysler dijo que lo tenía en su mesita de noche y que lo estaba leyendo, lo que encendió una mecha, al menos en nuestro país, de que mucha gente tuvo curiosidad", pero más allá de ella, ese libro fue famoso en todo el mundo, así que alguna otra explicación podría haber para dar con su amplio éxito. Y, llegados a este momento, había que poner a prueba a Francesc, así que se le puso encima de la mesa que encontrara un cisne negro con Rosalía. Pero no fue un reto, ya que lo tenía muy claro gracias a su peluquero, que reflexionó una vez con él diciéndole que "la evolución más interesante de la historia de la música es la de Rosalía, porque de 'Motomami' a 'Lux' pasó de poligonera a monja. Eso no lo podía prever nadie", así como tampoco que un disco "con una chica española vestida de monja y con canciones la mayoría bastante extrañas fuera un bombazo en todo el mundo. Otro cisne negro", decía el escritor, que también dejaba cinco lecciones sobre todo esto:
- Somos muy malos haciendo pronósticos: "No deberíamos explicar o prever lo que va a pasar porque somos peores que Nostradamus, que se le atribuyen muchas cosas también a posteriori".
- Aceptar que no tenemos idea de nada: entonces, debemos entender que "aquello que tememos no suele pasar y que a veces suceden cosas peores o mejores".
- Tenemos que esperar lo inesperado: "Tenemos que estar preparados para todo y surfear lo mejor que podamos las olas que nos vengan", así que debemos "esperar lo mejor, recelar lo peor y tomar el viniere", como dijo Delacroix.
- Si hacemos lo que ya se ha hecho, vamos tarde: consejo para todo aquel que tenga como objetivo tener éxito en algo.
- Si quieres impactar, deberás buscar tu propio cisne negro: "Pregúntate qué es ahora mismo lo que no hay en el mundo y a lo que nadie espera llegar"
Escucha el programa completo
Este es un fragmento de Si amanece nos vamos, con Roberto Sánchez. Puedes escuchar el programa completo aquí:

Varias vueltas de campana (y III)
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Miguel Muñoz
(Linares, 1992) Periodista, SEO y redactor digital en la Cadena SER. Graduado en Periodismo por la Universidad...




