La mayor rajada contra el 'efecto Bodo/Glimt' que es sensación en Champions: "Hace un frío de mil demonios, es aburrido, gris, oscuro..."
El exfutbolista danés Nicklas Bendtner relata su experiencia visitando el Aspmyra Stadion como rival
Aledaños del Aspmyra Stadion en la previa del Bodo/Glimt-Inter de Milán de Champions / Chris Brunskill/Fantasista
La Champions League ha consagrado esta temporada al Bodo/Glimt noruego como la gran revelación de Europa. Sólo unos meses después de rozar la final de la Europa League, el equipo noruego se ha superado a sí mismo en la máxima competición continental. En octavos de final después de haber fulminado al Inter de Milán en la repesca e incluso imponiéndose a Manchester City y Atlético de Madrid en la fase liga, el equipo asume este miércoles el reto de tumbar al Sporting CP en eliminatorias. Lo hará esta semana delante de su afición, con quien ha disparado sus aspiraciones sacando músculo en un feudo que se ha llevado un buen puñado de críticas por parte de una de sus víctimas.
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No guarda buen recuerdo del Bodo/Glimt un antiguo icono del fútbol europeo como Nicklas Bendtner. El danés, después de haber desplegado sus mejores años de fútbol en la Premier League, disputó algunos de sus últimos años de carrera en Noruega. En las filas del Rosenborg le tocó visitar en dos ocasiones la ciudad de Bodo, donde sus experiencias le han marcado para mal.
"Hace un frío de mil demonios, es aburrido, es gris, es oscuro...", indica el exfutbolista en el podcast Stolpe Ind que codirige. Además, para rematar, incide en que "el vestuario es ridículo". "De pronto, jugadores que ganan entre 250.000 y 700.000 euros a la semana se ven allí sentados mirándose fijamente mientras piensan: 'Espero que tú tengas un buen día porque yo no estoy. No estoy para nada'", se sincera, a sabiendas de primera mano de lo fácil que es borrarse de los partidos ante el Bodo/Glimt debido a los condicionantes del escenario.
Con frío o sin él, el Bodo/Glimt todavía espera a que alguien ponga techo a sus andanzas por la Champions League. Noruega busca sorprender en octavos al Sporting CP, sobre aviso ya después de presenciar las últimas gestas 'vikingas'.