¿Por qué no puedes dejar de escuchar la misma canción en bucle?: así funciona tu cerebro
Raquel Mascaraque analiza la función de la música en el plano psicológico
¿Por qué no puedes dejar de escuchar la misma canción en bucle?
En el programa anterior hablamos sobre Coachella y nos fuimos a nuestros festivales de música favoritos. Además, el pasado lunes fue 20 de abril y solo con escuchar esta fecha mentalmente continuamos la frase: 'del 90.'
Este efecto es muy interesante, porque probablemente no te acuerdas de qué cenaste hace dos días pero sí de una canción de hace 30 años.
¿Qué le pasa al cerebro con la música?
La música no se guarda en un solo sitio del cerebro. Activa la memoria, la emoción, el movimiento, e incluso hasta la anticipación. Es decir: la música no solo se recuerda, sino que se siente y se anticipa. Por eso pasa algo curioso: puedes no acordarte de una letra, pero en cuanto suena el ritmo, tu cerebro dice: 'yo esto me lo sé'.
Porque lo recuerda el cuerpo antes que la cabeza. De hecho, muchas veces no sabes la letra exacta, pero clavas el ritmo, el 'tarareo'. Eso es porque hay estructuras cerebrales implicadas en el tiempo y la secuencia que se activan casi como un piloto automático.
Cuando escuchamos una canción y esta nos transporta a un momento concreto esto no es casualidad. Se llama memoria autobiográfica evocada por música. Lo que ocurre es que la música actúa como una especie de botón de acceso directo a recuerdos emocionales. No solo recuerdas el momento, recuerdas cómo te sentías. Por eso hay canciones que te ponen de buen humor, y otras que no puedes volver a escuchar, como por ejemplo si es la canción de tu boda y te acabas de divorciar.
Esto está relacionado con la facilidad que tenemos de recordar la letra de esa canción que te gustó mucho en su momento y sin embargo no poder recordar la lista de la compra. Esta última no tiene emoción, no tiene ritmo, no tiene repetición, no tiene contexto personal potente. Tu cerebro prioriza lo que cree que es relevante para sobrevivir o para sentir.
Esto demuestra otra cosa: el cerebro funciona por predicción. Cuando escucha el inicio, ya sabe cómo sigue. Y eso genera dopamina, es decir: placer por anticipar correctamente. Por eso nos gustan tanto las canciones que ya conocemos.
Las canciones en bucle
Escuchar la misma canción una y otra vez es un fenómeno que también tiene explicación. La música activa las áreas del cerebro que se encargan de la imitación y la empatía. Por eso la musicoterapia se utiliza con gente con depresión, estrés post traumático, gente que ha sufrido abusos, para ayudar a expresar sentimientos, para potenciar la memoria…
La memoria musical es de las últimas cosas que se pierden en enfermedades como el Alzheimer. Estas personas pueden no reconocer a su familia, pero escuchar una canción, y cantarla. Esto es porque se considera a la memoria musical como independiente de otros sistemas de memoria y estas área son las últimas en ser afectadas en un proceso neurodegenerativo como el Alzheimer. Por eso es tan potente la terapia musical en pacientes, porque les ayuda de alguna manera a estar vinculados a ese 'yo' que sobrevive la enfermedad para llevarlos a un primer plano.
Algunos estudios que lo respaldan
Un estudio del profesor Peter Hepper, analizó cómo bebés de entre 2 y 4 días de edad se relajaban cuando escuchaban la canción de una serie de televisión que sus madres veían cuando estos estaban en la tripa. Esto es debido a que los bebés asociaban esa canción a la sensación agradable de estar en el vientre de su madre.