"No hay dos duelos iguales": expertos advierten de que la forma de despedir a un ser querido depende de la cultura, la edad y los recursos
El periodista Jesús Pozo y la psicóloga Patricia Gutiérrez explican cómo influyen los rituales, la educación emocional y el entorno familiar en el proceso de duelo

"No hay dos duelos iguales": expertos advierten de que la forma de despedir a un ser querido depende de la cultura, la edad y los recursos
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Madrid
El periodista especializado en temas de muerte, Jesús Pozo, y la psicóloga Patricia Gutiérrez, creadora del proyecto Familiando, coinciden en que el duelo no responde a un único modelo. Ambos defienden que cada persona procesa la pérdida de forma distinta y que factores como la cultura, la economía o la educación emocional condicionan la manera de despedir a un ser querido.
Los expertos explican que la pandemia cambió la forma de vivir la muerte y puso de relieve la necesidad de contar con apoyo profesional en estos procesos.
El duelo cambia según la cultura y la situación económica
Jesús Pozo insiste en que cada duelo es individual y que las diferencias culturales amplifican aún más esa diversidad. "No es lo mismo el duelo por un anciano que por un niño", señala, subrayando que la identidad del fallecido influye de manera directa en la forma en que se vive la pérdida.
El periodista añade que el nivel económico también marca diferencias significativas. Explica que algunas familias pueden permitirse entierros en propiedades privadas o ceremonias más exclusivas, mientras que otras afrontan el duelo en espacios reducidos o con menos recursos.
También destaca que las creencias religiosas influyen de forma significativa. Según explica, el duelo de una familia atea no se vive del mismo modo que el de una familia profundamente creyente, donde los rituales adquieren un peso fundamental.
Tras la pandemia, Pozo observa un cambio en la percepción social del duelo. Asegura que muchas personas entendieron entonces la importancia de contar con profesionales y de facilitar el acceso gratuito a servicios de acompañamiento emocional desde el ámbito funerario.
El duelo no tiene fases fijas ni tiempos exactos
La psicóloga Patricia Gutiérrez subraya que el duelo es un proceso emocional destinado a integrar la pérdida, pero advierte de que no debe entenderse como una serie rígida de etapas.
"Soy poco amiga de pensar en fases porque es muy limitante", afirma, defendiendo que cada persona tiene un ritmo propio para procesar la pérdida. Aunque señala que, de forma general, entre seis y doce meses puede ser un tiempo habitual para integrar una pérdida, insiste en que no cumplir ese plazo no significa que el proceso se esté realizando mal.
Gutiérrez explica que el llamado duelo patológico aparece cuando la persona no logra integrar emocionalmente la pérdida. En cambio, asegura que después de varios años el duelo deja de ser tal y se transforma en recuerdo, amor o devoción hacia la persona fallecida.
También recuerda que durante la pandemia muchas personas no pudieron despedirse de sus seres queridos mediante rituales funerarios, lo que dificultó el proceso emocional de muchas familias.
Cómo hablar de la muerte con los niños
Gutiérrez explica que los menores procesan la pérdida de forma distinta a los adultos y que cuentan con una gran capacidad de adaptación. Según señala, los niños pueden ser muy resilientes siempre que los adultos gestionen bien sus propias emociones.
La psicóloga recomienda hablar siempre con claridad, sin presionar al menor para que exprese sus sentimientos. "El adulto tiene que ser un ejemplo en gestión emocional", afirma, subrayando que es mejor invitar al niño a hablar que interrogarle o exigirle respuestas.
También aconseja explicar con naturalidad qué ocurre en un funeral o en un tanatorio, para evitar que la imaginación infantil genere miedos innecesarios. Detalla que es útil describir estos espacios y explicar que, aunque hay tristeza, también pueden existir momentos de conversación o incluso de risa.
En este sentido, Jesús Pozo señala que en algunos tanatorios en España comienzan a habilitar zonas exteriores o parques cercanos para facilitar la presencia de niños y hacer estos espacios menos intimidantes.
Evitar fantasías y fomentar rituales saludables
Patricia Gutiérrez advierte de que inventar explicaciones simbólicas para los niños, como afirmar que un familiar "se ha convertido en una estrella", puede dificultar el proceso de aceptación de la pérdida.
Considera que los menores deben comprender la realidad con claridad y adaptada a su edad. Según explica, cuando las familias generan un ambiente abierto y emocionalmente accesible, los niños suelen hacer preguntas de forma natural.
La psicóloga recomienda utilizar rituales sencillos que ayuden a procesar la pérdida, como crear álbumes de fotos, escribir cartas o recoger recuerdos y valores del ser querido fallecido.
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DescargarTambién subraya que no todos los rituales son obligatorios. Explica que algunas personas, especialmente las más introvertidas, pueden sentirse abrumadas en espacios como tanatorios o funerales.
"Si nos saltamos el trámite del tanatorio, no pasa nada", afirma, recordando que el duelo no es un proceso uniforme y que cada persona debe encontrar la forma que mejor se adapte a su manera de sentir y recordar.




