Rufián acusa a Junts de que su bandera son "50 pavos" y les reprocha compartirla con PP y Vox
Sumar se abre a revisar sus líneas rojas para salvar la prórroga de los alquileres, pero Junts no da el brazo a torcer
Madrid
Gabriel Rufián ha intervenido en el pleno del Congreso que debate y vota el decreto ley que prorroga los contratos de alquiler este martes en Madrid. Junts votará 'no' al decreto, por lo que, al inicio de la intervención, el portavoz de ERC ha preguntado a Junts si se relacionan con Vox y el Partido Popular: "¿Van a votar en contra de esto? ¿Comparten bandera con esta gente?". Rufián ha mostrado un billete del bolsillo interno de su chaqueta, considerando que "esta es su bandera, la tengo aquí. Es pequeñita, pero muy efectiva; 50 pavos, podría ser más".
Rufián ha criticado que el dinero es la bandera que Junts "comparte con PP y con Vox para fastidiar a casi tres millones de personas". A continuación ha leído los nombres de los diputados de Junts sentados en sus escaños porque "quiero que la gente les conozca", pero algunos de ellos no han levantado la cabeza para mirar al portavoz de ERC.
El portavoz de ERC ha intentado entregarle a Junts unos papeles con críticas debido a su rechazo al decreto de vivienda, pero no los han aceptado. En concreto, en su discurso Rufián ha recordado que ERC hizo un llamamiento en redes sociales con unas 72 horas de margen para que la gente pidiera a Junts que votara a favor de este real decreto, que le diera una "oportunidad vital a tantísima gente". "Están aquí los comentarios, son 300", dijo enseñando los folios que pretendía hacer llegar a Junts.
"Hemos quitado los insultos, si no serían 800", ha destacado. En total, "son 300 comentarios, todos de catalanes y de catalanas". Rufián, antes de ir hacia su escaño, se ha dirigido hacia donde se encontraban seis de los siete diputados de Junts, ofreciéndoles uno a uno los papeles y, finalmente, los ha dejado sobre el escaño de Nogueras: "Todos son comentarios de catalanes y de catalanas, porque ustedes son la Champions del patriotismo".
Ante esta escena, algunos diputados comenzaron a quejarse y la presidenta del Congreso, Francina Armengol, pidió silencio y reclamó a un diputado del PP "un poco de respeto y un poco de educación, no le iría mal".




