SER Historia
Historia

Lo compararon con Leonardo da Vinci, pero vivió en la sombra durante siglos: la historia de Arcimboldo, el "artista total"

El "artista total" al que compararon con Leonardo da Vinci y que vivió en la sombra durante siglos

Autorretrato de Giuseppe Arcimboldo. / Getty Images

Madrid

La historia se compone a partir de nombres que han sido determinantes para el desarrollo de la misma. Desde Jesús de Nazaret, Charles Darwin o Julio César hasta Leonardo da Vinci, Albert Einstein o Cristóbal Colón. Luego también hay otros que cambiaron el mundo para siempre, pero que, sin embargo, fueron acallados por ser unos adelantados a su época o, simplemente, por ir contra las normas establecidas por el sistema. En esta lista nos encontramos a algunos como Nikola Tesla, acallado por poner en jaque el modelo de negocio de los grandes magnates, pero también a otros como Alan Turing o Rosalind Franklin.

Más información

Una lista en la que no puede faltar el nombre de Giuseppe Arcimboldo. Un pintor, de origen italiano, que fue considerado demasiado transgresor para su época y acallado durante siglos. De ahí que no fuera hasta hace recientemente poco, concretamente cuando algunos como Salvador Dalí conocieron su obra, cuando conocimos la historia del que para muchos era el artista total. Un personaje sobre el que hemos hablado en el último programa de SER Historia, donde hemos descubierto quién era Arcimboldo y por qué era considerado como una de las grandes figuras del arte del siglo XVI.

Un adelantado a su época

Según cuenta Jesús Callejo en su icónico Cronovisor, Giuseppe Arcimboldo fue un creativo polifacético que fue creador, entre otras cosas, de los primeros autómatas. Pero no solo eso. El italiano tenía un don para entretener, por lo que se convirtió en un auténtico ingeniero de espectáculos. Diseñaba máquinas teatrales, efectos especiales, decorados y vestuarios para las bodas imperiales, como la de Carlos IX de Francia e Isabel de Austria. Pero no solo eso, sino que también desarrolló instrumentos tan especiales como el clavicordio de colores, un teclado sintético que asociaba las notas musicales con colores específicos. Gracias a ello, todas las cortes se lo rifaban en el reino, quienes querían tener a este genio a toda costa para amenizar sus veladas.

Arcimboldo: el Leonardo da Vinci de la Corte de Bohemia

Pero su auténtica pasión era la pintura. De hecho, fue muy famoso por sus Cabezas Compuestas. Porque, en lugar de pintar damas y caballeros convencionales, utilizaba frutas, verduras, animales y objetos para componer rostros, rompiendo así con los cánones de belleza de la época. Una forma muy especial de dibujar que, además, ocultaba todo tipo de críticas o sátiras a hombres tan poderosos como el reformador Calvino, protagonista indirecto del retrato El Jurista.

El renacer de Arcimboldo

De ahí que acabara siendo conocido por muchos como el Leonardo da Vinci de la corte de Bohemia. D. Sin embargo, acabó pasando a la posteridad sin pena ni gloria. A pesar de que sirvió a tres emperadores, su nombre cayó en el olvido tras su muerte en 1593. Principalmente porque la historia del arte lo consideró como un artista excéntrico que no tenía nada de especial.

Arcimboldo: pintor, creador y genio del espectáculo

No fue hasta varios siglos más tarde, concretamente hasta inicios del siglo XX, cuando vanguardistas como Salvador Dalí o René Magritte rescataron su figura. Tras conocer su obra, consideraron que era el precursor directo del surrealismo y alguien que se había adelantado 400 años a su tiempo.

David Justo

(Astrabudua, 1991) Periodista especializado en...