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Viernes, 13 de Diciembre de 2019

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SUCESOS SUCESOS Hallados los cadáveres de dos niñas en su casa en Girona

Infierno Schäfer

La oferta turística a un centro de torturas, esclavitud y pederastia en la dictadura de Pinochet.

  • Dale al play y escucha a Luis Peebles y Margarita Romero:

Nadie en Chile sabe con certeza qué pruebas pueden quedar de las atrocidades que se cometieron en Colonia Dignidad, una idílica finca de más de cien hectáreas situada cerca de Parral, al sur de Santiago. Aquel centro del horror de la dictadura es hoy un resort turístico que promete unas magníficas vacaciones en un entorno natural con la mejor gastronomía y tradición alemanas. "Villa Baviera" es su nuevo nombre.

De allí era su fundador, Paul Schäfer, un auxiliar de enfermería en el ejército nazi que huyó de Alemania a primeros de los 60 entre acusaciones de pederastia. "Lo que lo trae definitivamente a Chile fue escapar de las condenas", nos explica Margarita Romero, presidenta de la Asociación por la Memoria de Colonia Dignidad.

Nido de pederastia

Schäfer elige Chile, destino conocido por los emigrantes alemanes a mediados del siglo XX, y se presenta en el país con un proyecto de beneficencia en ayuda a los niños afectados por el terremoto. Margarita nos explica que el proyecto consigue atraer de Alemania a muchas personas. "Era gente que trabajaba allí con él en temas religiosos. Muchos son niños a los que trae engañando a sus padres prometiendo que iban a estar bien"... El proyecto consiguió el apoyo de autoridades relevantes alemanas.

"Con ese título de benefactor, las autoridades le dan beneficios. Le autorizan para traer todo tipo de maquinaria y vehículos que son los que sirven para construir esa comunidad que él compra. Construye un casería e instala diferentes actividades como la agricultura que le permiten establecerse en la zona"

Sólo años después se conocería a través del testimonio de supervivientes que Schäfer drogaba a los menores para abusar de ellos e imponía un régimen de pavor interno para mantener calladas a sus víctimas. Pero Margarita avisa "la pederastia es sólo uno de los delitos que se cometieron en Colonia Dignidad. Más adelante Paul Schäffer y sus jerarcas cometen otro tipo de delitos"...

Campo de entrenamiento de golpistas

La afiliación nazi del fundador de Colonia Dignidad no pasó desapercibida por los grupos de ultraderecha que participaron en el golpe de estado y asesinato de Salvador Allende de 1973. Apenas habían pasado diez años desde su llegada al sur de Chile pero los ultraderechistas que planeaban la operación conocían el apoyo que podía brindar Schäfer.

A la Asociación para la Memoria Histórica de Colonia Dignidad le consta que el recinto fue utilizado como campo de entrenamiento. "Schäfer podía ofrecer armas, equipos de comunicación de última generación, muchas cosas que la dictadura necesitaría para consolidarse", explica Margarita Romero. "Allí se fabricó y se traficó con armas y droga. Impuso un sistema de esclavitud que obligaba a hombres y mujeres a trabajar los siete días, muchos drogados. Cuando se rebelaban, sufrían castigos, se les golpeaba y se les aislaba"

Pero había una última cosa que Schäfer enseñó a los líderes golpistas chilenos y dejó en herencia en las paredes de Colonia Dignidad...

Centro de tortura sofisticada

El golpe triunfa y Pinochet transforma aquel campo de entrenamiento en uno de los centros de tortura y exterminio más importantes de todo el país. La Asociación para la Memoria Histórica de Colonia Dignidad calcula que ochocientas personas fueron terriblemente torturadas dentro de aquel recinto y más de cien siguen desaparecidos.

Su presidenta nos explica que hay testimonios y declaraciones judiciales de los propios colonos que hablan de exterminios, de fosas comunes donde se enterraban a los asesinados y cómo exhumaban los restos, los quemaban y lanzaban las cenizas al río que adorna el paraje. "Todavía estamos buscando a esas personas", lamenta Margarita.

El doctor Luis Peebles tenía 27 años y pasó una semana en Colonia Dignidad. Lo detuvieron por ser miembro destacado del MIR (Movimiento de Izquierdas Revolucionaria)

"Estuve siendo torturado todos los días y la tortura en ese lugar estaba dirigida por Paul Schäfer y algunos subalternos militares y colonos. Ellos me mantenían durante todo el día y toda la noche haciéndome interrogatorios con corriente eléctrica. Lo que me llevaba a estar constantemente gritando de dolor y sintiendo que por todas partes era atacado simultáneamente de forma muy degradante.

Llegué a estar aturdido y ahí perdía la consciencia dada la crueldad de Paul Schäffer que se enojaba con los que tenía que enseñar la tortura porque no lo hacía suficientemente fuerte, suficientemente intenso. La tortura, durante 24 o 36 horas, no tenía un objetivo deliberado. Simplemente era un método de ablandamiento atroz. Nunca me había tocado una brutalidad tan grande. Yo veía que se me reventaba el tórax, me dolía el abdomen. Muchas veces me inducían la electricidad por vía genital o por vía anal"

Personas como Luis o Margarita lamentan que la renovada Villa Baviera no cuente los horrores que se vivieron allí dentro durante 40 años ni la colaboración con la dictadura militar. "Esa situación es insostenible. Debe ser transformado en un lugar de memoria que transmita lo que ocurrió allí, que sirva para trabajar en Derechos Humanos y que las nuevas generaciones puedan reflexionar y construir nuevas sociedades que respeten esos Derechos Humanos".

Sólo así se podría devolver algo de aquella colonia que fingió ser digna pero escondía un infierno. El infierno Schäfer.

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