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Sábado, 19 de Octubre de 2019

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El Zar Iván IV El Terrible

Su padre, Basilio III, murió cuando él tenía tres años y su madre, Elena Glinski, fue envenenada ocho años después. Su infancia quedó marcada por estas tragedias, algo que le influyó en los años posteriores de su vida. Al quedarse sin padres, quedó a merced de unos aristócratas terratenientes, los boyardos, que lo ningunearon y despreciaron. Iván no lo olvidó. Con 13 años mató al boyardo que se encargaba de su regencia y comenzó a mostrar de lo que sería capaz

En 1547 fue proclamado zar de todas las Rusias, a sus 16 años, por el metropolitano de la Iglesia Ortodoxa, Macario, y un mes más tarde se casó con Anastasia Romanovna. En esa primera etapa de su reinado fue querido y respetado por su pueblo. Reorganizó el gobierno de las provincias, formó su propio cuerpo armado, los “Streltsí”, estableció un nuevo código legal, se preocupó de la imparcialidad y la justicia impartida por los jueces, y extendió las fronteras rusas hasta el mar Caspio, aunque no logró encontrar una salida hacia el Báltico, porque Polonia y Suecia lo evitaron.

En 1560 Anastasia murió e Iván IV se vio muy afectado. Se sospechaba que el motivo de su muerte fue el envenenamiento de los boyardos y se lanzó al exterminio de éstos. Tras retirarse a la ciudad de Alexandreskaya Sloboda, a unos 100 kilómetros de Moscú, el pueblo que lo amaba y lo temía reclamó su vuelta, y volvió. Prosiguió su lucha contra la aristocracia, entró en una barrena de conspiraciones y eliminó al que consideraba opositor. Sobre todo, arremetió contra los boyardos que le habían traicionado y fueron arrojados a los perros de caza para que los devorasen vivos. Destruyó las ciudades de Novgorod y Pskov por haber pactado con los lituanos, así que desató una oleada de sangre y represión inmensa contra estas ciudades.

En 1580, tras un ataque de ira, asesinó a su hijo y sucesor, el zarévich Iván. El zar tenía serios problemas mentales, pero también era un amante de la lectura. Creó una inmensa biblioteca que guardaba en tres grandes habitaciones del Kremlin, aunque actualmente, tras muchas investigaciones, no se ha encontrado.

Murió el 18 de marzo de 1584, a los 53 años de edad, cuando se disponía a jugar una partida de ajedrez. Le sucedió su hijo Fiodor que al final se convirtió en un títere de los boyardos. De hecho, fue el último representante de la dinastía varega.

Un grupo de expertos científicos intentó reconstruir el rostro del zar Iván IV. Mientras investigaban y analizaban sus rasgos y restos óseos, encontraron la posible causa de su locura. Sus muchas enfermedades venéreas que contrajo durante su juventud, como la sífilis, fueron el principal motivo de su perturbada mente. En el siglo XVI los tratamientos para estas afecciones eran a base de mercurio suministrado en cada dosis. Ingerir este metal de forma líquida y en exceso, provoca alteraciones neurológicas como la depresión y la ira.

 

 

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