Últimas noticias Hemeroteca

Domingo, 25 de Agosto de 2019

Otras localidades

El pueblo olivarero de Jaén al que la Comisión Europea ha denunciado por contaminación

Villanueva del Arzobispo, un pueblo jienense de poco más de 8.000 habitantes, figura junto a grandes urbes como Madrid o Barcelona en el expediente sancionador que Bruselas ha abierto contra España por mala calidad del aire

Villanueva del Arzobispo en una imagen de archivo /

No solemos pensar en los pueblos como lugares donde la calidad el aire sea un problema. Sin embargo, se calcula que más de la mitad del territorio español está expuesto a niveles de contaminación por dióxido de nitrógeno, partículas u ozono por encima de los límites que establece la legislación europea y considerados seguros.

Durante la última semana se ha hablado mucho acerca de la denuncia que la Comisión Europea ha interpuesto contra España por la contaminación en ciudades como Madrid o Barcelona. Nuestro país llevaba años bajo lupa pero, lo que ha acabado definitivamente con la paciencia de Bruselas ha sido la intención del ayuntamiento de la capital de revertir medidas como Madrid Central, una zona de bajas emisiones donde los vehículos más contaminantes tienen prohibido circular con el fin de mejorar la calidad del aire en el centro de la ciudad.

Sin embargo, ha pasado desapercibido que el expediente sancionador que ha abierto Bruselas recoge otros dos puntos negros de la contaminación: la ciudad de Granada y Villanueva del Arzobispo, un pequeño pueblo de poco más de 8.000 habitantes situado en la provincia de Jaén. Cuesta imaginar que la calidad del aire de este municipio olivarero sea la misma que la de la Gran Vía madrileña, pero los datos así lo demuestran.

Los motivos de la contaminación

El municipio jiennense lleva años apareciendo entre los más contaminados de España y por eso, no es un tema nuevo de conversación entre sus vecinos. Tanto es así que en 2007 se constituyó una plataforma, que en la actualidad apenas tiene actividad, denominada ‘Asociación Vecinal Villanueva Sana’ y que alzó la voz públicamente para protestar por la mala calidad del aire a la que estaban expuestos sus vecinos debido a una orujera que estaba situada en pleno casco urbano. En su contra juega también la orografía, entre el bajo Guadalquivir y la sierra de Cazorla que hace que el aire no circule. Tras años de lucha, los vecinos consiguieron que la fábrica se trasladara a un polígono industrial y que la Junta de Andalucía instalara un medidor para analizar la calidad del aire.

En la actualidad, la contaminación en Villanueva del Arzobispo no procede del tráfico rodado, como en las grandes ciudades, ni de la orujera sino de las calderas domésticas. El pueblo aprovecha el hueso de la aceituna para generar energía en una planta de biomasa gestionada por la empresa Ence. La biomasa es una energía que emplea la materia orgánica como fuente de energía: desde deshechos de la agricultura a restos de madera. El que fuera portavoz de la plataforma de vecinos, Juan Alfonso Muñoz, explica que “lo que antes era un problema de una fábrica, ahora es un problema doméstico disperso por todo el municipio”.

Por su parte, el concejal responsable de medio ambiente de Villanueva, Tomás Martínez, afirma que desde el consistorio trabajan por revertir esta situación. “Hemos puesto en marcha un plan de mejora de la calidad del aire que incluye, entre otras medidas, subvenciones para que los vecinos instalen nuevas calderas menos contaminantes”.

Muñoz reivindica el derecho a la salud en los pueblos y está convencido de que “esta situación también ocurre en otros municipios, lo que pasa es que no cuentan con un medidores de calidad del aire”.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?