Últimas noticias Hemeroteca

Jueves, 12 de Diciembre de 2019

Otras localidades

El circo Barnum

Barnum fue un consumado showman recordado por promover sus museos de "fenómenos" humanos (freaks) y de animales, por su circo ambulante y por sus engaños y estrategias, a veces carentes de escrúpulos a la hora de sacar provecho de sus negocios

Phineas Taylor Barnum, sin duda, fue todo un revolucionario del espectáculo circense. Un innovador que irrumpió en el mundo del circo de una forma muy particular y que creó escuela. También coqueteó con la política, llegando a ser alcalde de Bridgeport, Connecticut.

Su carrera como showman se inició cuando pagó 1.000 dólares por una anciana esclava llamada Joyce Heth de quien afirmaba que fue la nodriza del presidente George Washington y que tenía 161 años. Su exhibición de esta mujer en Filadelfia le valió una suma estimada de 1.500 dólares por semana. Además, el habilidoso promotor estadounidense compró el Scudder’s American Museum que se encontraba en la esquina de Broadway y Ann Street, Nueva York, en 1841, y durante más de veinte años se convirtió en un centro de referencia en cuanto a espectáculos de lo más variados y excéntricos, concursos de belleza, casa de fieras, acuario, representaciones teatrales y musicales, y todo aquello que fuera menester siempre que diera dinero y beneficios para Barnum y su familia (su esposa y cuatro hijas). No en vano, se le atribuye una frase que dice: “Cada minuto nace un nuevo idiota”.

Además, Barnum renovó el museo con numerosas exhibiciones que incluían enanos, magos, gigantes, sirenas, mujeres barbudas y una colección de animales exóticos, como belugas. Contrató a hermanos siameses y a Charles Stratton, un enano de 69 centímetros de altura al que llamó “general Tom Thumb”. Como resultado del grandioso marketing que exhibía en sus espectáculos, pionero de la publicidad viral, ganó publicidad mundial hasta el punto de atraer a unos 400.000 visitantes al año durante esa etapa.

En julio de 1865, el museo de Barnum se enfrentó a un gran revés cuando fue arrasado por un misterioso incendio, posiblemente provocado. Eso no le amilanó, y al año siguiente abrió otro museo en un lugar cercano, pero este también fue incendiado en marzo de 1868. Eso le hizo reconsiderar su negocio y después de un tiempo, Barnum entró en contacto con William C. Coup y Dan Castello en 1871, y se fusionaron. A él se refirió como “el espectáculo más grande del mundo” y se convirtió en el primer dueño de un circo que transportaba su espectáculo en ferrocarril y además fue el primero en comprar su propio tren. Más tarde se asoció con James A. Bailey y James L. Hutchinson en 1881 para formar el circo Barnum & Bailey’s.

En definitiva, todo un personaje que últimamente se ha puesto de moda con la película “El gran showman”, dando una visión bastante edulcorada e incluso falsa de su vida.

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?