Echar cosas de menos
"Nos sentiríamos mejor si el futuro se parece un poco al pasado, y en él podemos hacer otra vez cosas absolutamente normales, como antes"

El escritor y periodista Juan Tallón / Cadena SER

Galicia
El miércoles me escribió un amigo diciendo que extrañaba mucho jugar al billar conmigo. Me pareció raro porque debía de hacer como 20 años que no echábamos una partida. Pero a veces la vida consiste en añorar cosas que dejaste de hacer un día lejano, ya no recuerdas por qué. Nosotros ni siquiera jugábamos al billar, sino que agachábamos la cabeza, movíamos los vasos y los cigarros de sitio, y manteníamos una conversación divertidísima mientras, casi al margen, embocábamos bolas en los agujeros con los tacos, sí. Eso era mucho mejor que jugar sin más al billar. En cualquier caso, aquel mensaje me hizo cuestionarme si no será cierto que la vida se divide en la parte que está por delante y la parte que está por detrás, y algunos días no sabes a cuál atender. Ambas consiguen mantenerte atareado. En última instancia, las dos son irrenunciables: sin ellas no habría presente. Seguramente no se puede vivir sin nostalgias, a la vez que no hay más remedio que afrontar cosas nuevas y romper con las viejas. Aunque creo hablar en nombre de casi todos si digo que nos sentiríamos mejor si el futuro se parece un poco al pasado, y en él podemos hacer otra vez cosas absolutamente normales, como antes.




