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Viernes, 18 de Octubre de 2019

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Mercurio en el pescado, un tóxico a evitar

La presencia de mercurio en el pescado puede ser especialmente peligroso en niños y mujeres embarazadas

Pescado fresco /

La Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) advierte de la presencia de mercurio en diferentes especies de pescado, algo que resulta bastante tóxico para el organismo, según informa la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). Este metal pesado provoca alertas en la seguridad alimentaria, afectando especialmente a niños y embarazadas. Es por ello que la población más sensible debe limitar el consumo de determinados tipos de pescado, aunque eso sí, sin suprimirlo de la dieta totalmente.

¿Por qué hay mercurio en el pescado?

El mercurio es un metal que se halla de manera natural en las plantas, agua, suelo y organismo de los animales, y más especialmente, en las especies de pescado más longevos y que ocupan un lugar elevado en la cadena alimentaria.

Además, la actividad el ser humano agrava el problema, transmitiendo altas cantidades de mercurio al medio ambiente. El uso de combustibles fósiles, la quema de residuos sólidos o la utilización del mercurio en las industrias, hacen que este metal pase a las especies marinas a través de su alimentación.

¿Cómo afecta el mercurio al organismo?

Dependiendo de la forma química que posea el mercurio, éste será más o menos tóxico para el organismo. Los compuestos de este metal son aún más tóxicos que el propio mercurio, tales como el metilmercurio, sumamente tóxico para la salud. De hecho, la Organización Mundial para la Salud (OMS) lo ha considerado como uno de los seis compuestos químicos más peligrosos que se encuentran en el medio ambiente.

El mercurio puede ser gravemente perjudcial para ciertos órganos y sistemas, como el nervioso, riñones, hígado e incluso, los órganos reproductivos. Sin embargo, el de mayor riesgo es el 'neurotóxico', de manera que el desarrollo neuronal se consolida como el problema de salud más importante y sobre todo durante la gestación, periodo de mayor sensibilidad.

 

Mujer embarazada

La asociación de consumidores italiana Altroconsumo ha realizado recientemente un estudio acerca del contenido del mercurio, y el 20% de las muestras analizadas superaban los límites permitidos.

La Comisión Europea y los Estados miembros han concluido en que resulta necesario informar y aconsejar a los consumidores acerca del consumo de pescado, haciendo hincapié en aquellos más sensibles al metal.

¿Cómo consumir pescado sin riesgos?

El pescado es un alimento necesario para una dieta equilibrada. Una buena salud cardiovascular requiere del consumo de pescados y mariscos, además de ser un componente básico en edad de crecimiento y durante el desarrollo del embrión. Tampoco hay que olvidar que aporta proteínas, vitaminas A, D y B12, selenio y yodo.

Con todo ello, parece evidente que el pescado es imprescindible para la alimentación, no obstante, la clave radica en su adecuado consumo. La variedad debe estar siempre presente en la consumición de todos los alimentos. Hay que alternar los distintos tipos de pescado, así como evitar su consumo por parte de los sectores más sensibles, los cuales han de escoger los tipos de pescado con menos contaminación de mercurio.

Los peces menos contaminados por este metal son los de talla menor, que coincide con los no predadores. El salmón, bacalao o las ostras son algunos ejemplos de este tipo, y en contraposición se encontrarían los peces más grandes (los depredadores), como el pez espada, tiburón, mero, lucio o atún rojo, que serían los más contaminados.

Desde la OCU, la portavoz Ileana Izverniceanu aconseja sobre como evitar riesgos al consumir este pescado contaminado: "La clave está en tomar todo tipo de alimentos para minimizar los riesgos. El mercurio en los grandes peces no se puede evitar porque se trata de pescado de gran tamaño que devora a otros peces más pequeños y el mercurio se acumula". "Respecto a los niveles encontrados en Italia, no son alarmantes porque son conocidos por toda la comunidad científica, por lo que han emitido una serie de recomendaciones":

- Mujeres embarazadas o que estén dando el pecho: no más de 100 g a la semana de grandes depredadores (pez espada, atún, tiburón, etc.)

- Niños entre 7 y 12 años: no más de 50 g a la semana de este mismo tipo de pez.

- Se recomienda el consumo de pescado azul 2-3 veces a la semana, recordando que existen una infinidad de variedades: caballa, chicharro, boquerón, sardina, salmón, etc.

 

Imagen pescadería

Los grandes peces o depredadores, al tener grandes dosis de metilmercurio, no deberían ser consumidos por adultos sanos más de una vez a la semana. Por su parte, las mujeres que deseen quedarse embarazadas, ya lo estén o se encuentren en periodo de lactancia, junto con los niños, deberían evitar ingerir este tipo de pescados grandes, ya que son los consumidores a los que peor afecta su consumo.

Por todo ello, es conveniente alternar esos pescados con otros menos contaminados como la lubina, dorada, sardinas, lenguado, o trucha. Variar la alimentación y evitar los excesos son siempre las claves necesarias para una adecuada salud alimenticia.

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