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Sábado, 21 de Septiembre de 2019

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Las consecuencias de un 'brexit' duro

El Parlamento británico rechaza por tercera vez el plan de Theresa May para salir de la UE. Repasamos los efectos de un 'brexit' sin acuerdo

Un manifestante a favor de la estancia del Reino Unido en la Unión Europea camina junto a carteles que critican a Jeremy Corbyn / ()

Londres ha rechazado por tercera vez el plan de Theresa May para salir de la UE. La premier ha pedido una nueva prórroga a Europa para evitar un escenario en el que Reino Unido podría salir malparado.

Según  un informe del Instituto Nacional de Economía y Estudios Sociales de Reino Unido, el PIB del país podría caer 3 puntos en 2020 de no haber acuerdo, acompañado de una depreciación de la libra y una tasa de desempleo un 1,5% mayor que en 2019.

El exministro para el 'bréxit', Dominic Raab, aseguró que no pagarían la factura de salida de la Unión que se calcula en unos 45.000 millones de euros. Esto supondría un agujero en los presupuestos de la UE del 15%, según los cálculos de Michiel Scheffer miembro del Comité Europeo para las Regiones. Los 27 tendrían que asumir estos gastos mediante recortes en distintas partidas o bien aportando más dinero.

Problemas para ambos bloques

Reino Unido, en caso de no estar dentro de la Unión, se regiría por las normas de la OMC, esto es, las importaciones británicas tendrían fuertes aranceles para aquellos países con los que no se haya llegado a un acuerdo bilateral. El tanto por ciento cambia según los productos, por ejemplo, a las bebidas y tabaco importadas por Europa se les impondría un porcentaje cercano al 20%, según las reglas de la OMC.

A esto se une la aplicación de leyes nacionales para el tratamiento de productos, estándares de calidad diferentes, entre otros. El crecimiento de los países miembros podría caer alrededor de un 1,5% para 2030, según el FMI.

Socios necesarios

La UE es el socio comercial más importante para Reino Unido, representa alrededor del 44% de sus exportaciones. Cerrar las fronteras supondría retrasos diarios, colas interminables de camiones y mucha dificultad en el tráfico de personas y bienes. Se calcula que el volumen de exportaciones de Reino Unido caería un 8% entre 2019 y 2022.

No solo hay consecuencias económicas: la cohesión y estabilidad de la que goza el continente podría quebrarse en cuestión de años. La población del país insular caería una media de 84.000 personas al año hasta 2023. También podría perder fuerza de trabajo, unas 63.000 personas entre 2019-2023.

Los 3,6 millones de europeos que viven en Reino Unido tendrán que pagar visados y tarifas en caso de haber residido menos de cinco años. No habrá deportaciones. Además, la Comisión Europea ha puesto en marcha un Plan de Acción de Contingencia para garantizar los derechos de ciudadanos británicos y europeos.

Según The Guardian, Reino Unido tiene un 3,3% de investigadores y produce un 6,9% de todas las investigaciones a nivel global. Muchos proyectos que se están llevando a cabo con la UE podrían quedar paralizados, además de las subvenciones a la investigación que aporta la Unión. Sumado a esto, la isla exporta 45 millones de paquetes de medicinas a distintos países de Europa. Sin acuerdo podría haber problemas de abastecimiento importantes.

Las fronteras: en peligro

Un punto crítico de las negociaciones está en la frontera entre Irlanda del Norte y la República de Irlanda. La isla podría quedar dividida entre una zona “europea” y otra “británica” por donde diariamente pasan miles de personas que trabajan a un lado y otro. Pero sobre todo, el ‘Brexit’ vuelve a sacudir el difícil equilibrio de los Acuerdos del Viernes Santo, un tratado que ponía fin al conflicto con Irlanda del Norte por la delimitación fronteriza del país.

El otro punto clave está en el Canal de la Mancha. Por el Paso de Calais y el puerto de Dover pasan al menos 11.000 camiones al día, en caso de existir una frontera los retrasos se multiplicarían. Todas las mercancías tendrían que ser debidamente revisadas, especialmente en el caso de la comida, algo que en la actualidad no ocurre.

Y para España, ¿qué?

España no será ajena a las consecuencias de un ‘bréxit’ sin acuerdo. Los sectores automovilístico y agro-alimentario serían los principales afectados en nuestro país. España vende a Reino Unido más de 300.000 vehículos al año, señala la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles (Anfac).

Además, las ventas de productos como aceites, frutas sin conservar y bebidas (vinos principalmente), son cercanas a los 4.000 millones de euros, según datos de Cajamar Caja Rural. Recordemos que Donald Trump ya impuso un arancel a la importación de aceituna negra, lo que supuso un claro receso para la industria.

Por otra parte, según la Encuesta de Gasto Turístico (Egatur), los británicos se gastaron el pasado año 18.000 millones de euros. Aunque haya habido un retroceso en la llegada de turistas, de Reino Unido vinieron más de 18 millones de personas, con el consecuente gasto.

La cuestión de Iberia

Si hablamos de grandes empresas, Iberia podría verse afectada por la reestructuración del accionariado de IAG, holding al que pertenece la entidad española. El grupo emitió un comunicado en el que señalaba que las personas fuera de la UE no podrán adquirir acciones de IAG. Aunque matiza: “los ciudadanos británicos no se considerarán personas no UE”. La Comisión Europea ha ampliado el tiempo de reestructuración para que Vueling e Iberia no pierdan derechos de vuelo.

Más allá de la afectación nacional, las comunidades autónomas también pueden verse perjudicadas. El impacto textil afectará principalmente a Inditex y hay que tener en cuenta que cerca del 30% de las exportaciones gallegas son de ropa.

Residentes españoles y estudiantes

Cerca de 120.000 personas de nuestro país viven en Reino Unido, la mayoría jóvenes que fueron en busca de oportunidades durante la crisis. Aquellos que lleven más de cinco años de residencia no deberán justificar nada, en caso contrario deberán aportar documentación específica, aunque sus derechos estarán garantizados. Más problemas tienen los que traten de llegar a partir de un supuesto ‘Brexit’ duro, ya que tendrían que tramitar un visado y pagar tasas.

También hay problemas para la educación universitaria. Todos los años Reino Unido recibe una media de 125.000 estudiantes europeos en el marco del programa Erasmus. El gasto que generan estos estudiantes extranjeros supera el billón de libras, que sirve en parte para financiar la educación superior británica.

May ha reiterado que Reino Unido no puede permitirse una salida dura. En Europa hay opiniones divididas, pero Bruselas apunta a que es “muy probable” que no haya acuerdo.

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