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Viernes, 15 de Noviembre de 2019

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El 'soldado volador' logra cruzar el canal de la Mancha: así ha sido la proeza

Tras un primer intento fallido, el francés Franky Zapata ha completado el trayecto en 22 minutos

El soldado volador completa la proeza. / Atlas

Apenas dos semanas después de caerse al agua al intentar posarse sobre el barco en el que tenía que repostar, el empresario y deportista Franky Zapata ha completado con éxito el reto de cruzar el canal de la Mancha sobre su Flyboard Air. Una tabla voladora, equipada con cinco turbo-reactores alimentados con queroseno, que ha permitido al francés recorrer los 35 kilómetros que separan Francia de Inglaterra a unos 170 kilómetros por hora.

La proeza comenzaba a las 8.16 de este domingo en la costa francesa de Sangatte, cuando Zapata volvía a subirse al Flyboard Air con el objetivo de cumplir un sueño que llevaba tiempo rondando en la cabeza del empresario. Fue entonces cuando activó los distintos reactores de la tabla voladora para elevarse hasta 20 metros por encima del nivel del mar.

Zapata cumple la proeza

A continuación, el francés comenzó a coger velocidad hasta alcanzar los 170 kilómetros por hora. Sin embargo, y debido a la escasa autonomía de la tabla voladora (necesita repostar cada 10 minutos), Zapata tuvo que volver a enfrentarse al temido repostaje. No obstante, la plataforma era más amplia que la del pasado día 25 de julio, por lo que no hubo ningún problema para aterrizar sobre barco, por lo que pudo recargar su invento para continuar con su proeza.

Tras coger otra mochila de queroseno, el francés emprendió de nuevo el vuelo rumbo a Inglaterra. Unos 22 minutos más tarde de salir desde Sangatte, Zapata llegaba a la bahía de St. Margaret's, situada cerca de Dover (Inglaterra). Lo hacía escoltado por tres helicópteros, quienes monitorizaron la proeza del francés, primera persona que cruza el canal de la Mancha sobre un vehículo de estas características. 

El próximo reto de Zapata: el coche volador

Después de cumplir su reto, Zapata reconoció que en esta ocasión todo salió todo bien. A pesar de que la plataforma en la que realizó el repostaje "se movía", tal y como explicaba a los medios, el francés pudo cambiar la botella de queroseno a tiempo como para completar la hazaña: "Después veía Inglaterra que se aproximaba y he intentado disfrutarlo y no pensar en el dolor. Quemaba en las piernas".

Tras completar esta proeza, Zapata ha asegurado tener muy avanzado el prototipo de un coche volador que planea exhibir antes de que culmine el año: "Tengo que terminar mi coche volador, tiene que estar listo antes de final de año. Por eso vamos a volver a casa, a tomarnos vacaciones y luego, con todo el equipo, a trabajar a fondo para que esté listo a tiempo"

Según ha explicado Zapata, el chasis ya vuela: "La base del coche volador ya ha volado pero en la versión cuatro motores. La versión de diez motores volará en los próximos días". Por lo tanto, el equipo liderado por el francés continuará trabajando durante los próximos meses para completar el vehículo de cara a final de año. Un coche volador, diseñado para cubrir distancias de entre 100 y 120 kilómetros, que podría alcanzar velocidades de hasta 400 kilómetros por hora. 

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