Así vive una familia española en Londres (ante la inacción del gobierno británico)
Eugenio explica que, salvo por el papel higiénico agotado, todo sigue en Londres como si nada

undefinedCADENA SER
Madrid
Eugenio Monge tiene 47 años y es de Pamplona, pero lleva dos décadas en Londres, a donde llegó para doctorarse en Física. Ahora trabaja como analista de riesgo financiero y vive con su mujer, que es de Zaragoza, y con sus dos hijos, de 14 y 11 años. Pero no están confinados. Ni mucho menos. Sus hijos están en el colegio y él, hasta ayer lunes, fue a trabajar al centro de Londres (20 minutos de trayecto en transporte público). Solo desde hoy, por iniciativa de la empresa, telebraja.
"Vivo cerca del célebre paso de cebra de Abbey Road y cuando salgo a correr, como esta mañana, me encuentro con muchos turistas. Hoy he visto menos, pero sigue habiendo", explica.
Sus padres, mayores, viven en La Rioja, pero Eugenio no se plantea volver a España –tampoco por el brexit– porque sus hermanos pueden velar por sus cuidados. "Sí estoy en contacto con ellos constantemente y veo que están bien", dicen.
"Parece que Boris Johnson quiere instaurar una calma imposible. Quiere que pensemos que aquí no va a pasar nada. Pero el keep calm no va a funcionar. En Italia no dejan de subir los contagios. Hay clima de incertidumbre y, ante la inacción del Gobierno, las empresas y los colectivos están tomando iniciativas. La Premier se paró porque lo decidió la Premier y mi empresa nos hace teletrabajar por decisión propia. El Gobierno está haciendo las cosas según vienen. Ya vamos tarde. Muchos expertos dicen que tendríamos que cambiar de estrategia", explica.
Eugenio y su familia están bien, pero se muestra preocupado por sus vecinos, que viven solos y tienen más de 70 años. "Los gobernantes o tienen un plan, una medida, un liderazgo. Han intentado mantener la situación como la avestruz. Si no veo el problema, no existe. Pero la economía va a colapsar si mucha gente está enferma", explica desde Londres.
Curiosamente, pese a la aparente normalidad que se vive en la calle, sí hay una novedad: el papel higiénico se está agotando en todos los supermercados. "Hay de todo lo demás, pero esos estantes están vacíos. A nosotros todavía nos quedan 16 rollos y no vamos a comprar más. Pero es el miedo del rebaño. Parece que no queremos perder la conexión con la vida que tenemos".

Carlos G. Cano
Periodista de Barcelona especializado en gastronomía y música. Responsable de 'Gastro SER' y parte del...




