La Unión Española de Catadores destaca la trayectoria de los vinos de la DO Uclés
Esta asociación impulsa la cultura del vino desde 1985 y afronta los retos de un sector en transformación

La Unión Española de Catadores, los retos del vino y la DO Uclés
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Cuenca
La Unión Española de Catadores (UEC) lleva cuatro décadas acercando el mundo del vino a profesionales y aficionados en España. Desde su fundación, ha impulsado la cultura enológica a través de la formación, la divulgación y la organización de eventos de referencia.
Al frente de esta entidad se encuentra Marina García, quien defiende el valor didáctico del vino y analiza los desafíos actuales de un sector que, según reconoce, atraviesa un momento “delicado” pero también de ajuste y evolución.
En una entrevista en Hoy por Hoy Cuenca, García repasa el origen de la asociación, sus principales actividades y su visión sobre el presente y futuro del vino, con especial atención a la Denominación de Origen Uclés.

Marina García, presidenta de la Unión Española de Catadores (UEC).

Marina García, presidenta de la Unión Española de Catadores (UEC).
Impulsar la cultura del vino
La Unión Española de Catadores es, en palabras de su presidenta, “una asociación cultural sin ánimo de lucro que reúne a aficionados del vino tanto desde el ámbito profesional como de simple consumidor”. Su única condición de acceso es clara: “lo único que pedimos es que sean amantes del mundo del vino”.
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La entidad se fundó en 1985, en un contexto muy distinto al actual. Según explica García, en aquel momento el sector estaba aún en desarrollo institucional y organizativo. “Tienes que ponerte en ese momento, pues estaba el Ministerio de Agricultura y todavía no se habían transferido las competencias a las distintas autonomías”, recuerda.
En ese escenario, el entonces Instituto Nacional de Denominaciones de Origen (INDO) impulsaba el reconocimiento de nuevas denominaciones en España, que eran todavía escasas. Paralelamente, surgían iniciativas privadas como clubes de vino, tiendas especializadas o restaurantes enfocados en la cultura vinícola.
De ese caldo de cultivo nació la UEC, con un objetivo claro: fomentar la cata y el conocimiento del vino en un país donde esta práctica apenas estaba desarrollada. “Lo que les unió fue el interés por empezar en el mundo de la cata, sobre todo, que no se estaba haciendo nada en España”, explica, con la vista puesta en modelos internacionales como el de Burdeos.

Cursos de catas, una de las actividades de la asociación / UEC

Cursos de catas, una de las actividades de la asociación / UEC
Formación y catas semanales
La formación es uno de los pilares fundamentales de la UEC. La asociación organiza cursos de iniciación a la cata dirigidos a aficionados que quieren dar sus primeros pasos en el mundo del vino.
A partir de ahí, la actividad se intensifica con una programación constante de catas. “Todas las semanas tenemos una, dos, tres, depende de la época”, señala García. Estas sesiones incluyen desde presentaciones de bodegas hasta encuentros temáticos o degustaciones centradas en tendencias del sector.
Entre las propuestas más variadas, la presidenta menciona iniciativas creativas como catas inspiradas en eventos culturales. La diversidad también se refleja en los participantes: desde pequeños viticultores que buscan dar a conocer su trabajo hasta grandes bodegas que presentan nuevos productos o realizan catas verticales, en las que se analiza un mismo vino en distintas añadas para observar su evolución.
Concursos de referencia
Además de la actividad formativa, la UEC organiza eventos de gran relevancia. Entre ellos destaca el concurso internacional de vinos Bacchus, que se celebra en Madrid y que, según García, es “el concurso internacional de vinos de referencia en España”.
A este se suma otro certamen más específico: un concurso de vinos jóvenes que reúne únicamente producciones españolas de la última añada. Este evento, que tiene lugar a finales de mayo, permite tomar el pulso a las tendencias emergentes en las distintas denominaciones de origen. “Está muy bien porque ves un poco, como son vinos jóvenes, qué se mueve por cada denominación de origen o por cada zona productora”, explica.

Getty Images

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El valor didáctico del vino
Más allá de la actividad, García insiste en la importancia de la labor educativa. “Hay que hacer mucha actividad en torno al vino”, afirma, destacando el papel de la formación para acercar este mundo al público general.
La presidenta subraya que el vino tiene una capacidad de atracción especial: “el mundo del vino es apasionante y una vez que te atrapa ya no te puedes ir”. Esa curiosidad creciente lleva a los aficionados a profundizar en su conocimiento.
Uno de los objetivos clave de la UEC es precisamente enseñar a valorar lo que hay detrás de cada copa. “Tú ves una copa de vino servida en la mesa, pero en esa copa hay un campo, unos viticultores trabajando, unas bodegas, hay mucho trabajo”, explica. Este enfoque busca conectar el consumo con el origen, resaltando el patrimonio y el esfuerzo que hay detrás de cada producto.
Uclés: tradición e innovación
En relación con la Denominación de Origen Uclés, Marina García muestra un especial aprecio. Reconoce haber participado en catas y acciones de divulgación sobre estos vinos, que valora muy positivamente.
“Me gusta mucho la trayectoria que han llevado”, afirma, destacando la capacidad de la zona para mantener sus raíces mientras incorpora innovación. En su opinión, uno de los grandes logros de Uclés ha sido “profundizar en sus raíces y en las variedades de uva que han cultivado de siempre”.
Al mismo tiempo, pone en valor la apertura a nuevas tecnologías y prácticas: “cómo han sabido abrirse a nuevas tecnologías, a probar nuevas variedades, siempre buscando mejorar los vinos”. Para García, esta combinación de tradición y adaptación al mercado es clave en el éxito de la denominación.
Un sector en un momento “delicado”
En cuanto al futuro, la presidenta de la UEC identifica varios retos tanto para la asociación como para el conjunto del sector. Uno de los principales es “no perder el pulso del mercado” y entender hacia dónde evolucionan los consumidores. “Hay que saber detectar las necesidades que tienen y estar ahí para acompañarles”, señala, subrayando la importancia de la adaptación.
Sobre el estado actual del sector del vino, García es clara: “estamos pasando un momento delicado”. Atribuye esta situación, en parte, a un crecimiento poco reflexivo en años anteriores. “Se ha visto como un sector fácil, atractivo, en el que se ha invertido sin pensar muy bien dónde se quería llegar”, explica.
Como consecuencia, considera que el sector atraviesa una fase de ajuste: “estamos en un momento convulso, pero que se asentará”. Este proceso, añade, permitirá depurar el mercado y consolidar a quienes tienen experiencia y conocimiento. “Los que han estado de toda la vida y los que de verdad saben hacer las cosas ahí seguiremos”, afirma, confiando en la capacidad de adaptación del sector.

Paco Auñón
Director y presentador del programa Hoy por Hoy Cuenca. Periodista y locutor conquense que ha desarrollado...




