Multa de 30.000 euros a una panadería de Barcelona por publicidad sexista
El sindicato CCOO denunció la empresa "Bakers Panadería" por proyectar vídeos en el local donde se mostraban chicas en ropa interior bajo la etiqueta #ONLYPANS
Captura de pantalla de uno de los vídeos de mujeres en bikini que se proyectaba en la panadería
Barcelona
La Generalitat ha multado con 30.000 euros a una panadería de Barcelona por publicidad sexista. El establecimiento proyectaba dentro de la tienda vídeos de mujeres jóvenes en biquini en actitud sensual, incluso tocándose entre ellas, como reclamo para vender pan, bollería y el resto de productos habituales en este tipo de negocios. Los vídeos también estaban a la vista en la cuenta de Instagram de la panadería, ubicada en el barrio de Sant Antoni, bajo la etiqueta #ONLYPANS, una referencia al portal Only Fans, sumada a un juego de palabras con la palabra "pans", que significa "panes" en catalán.
El caso saltó en marzo de 2025, cuando una vecina afiliada a Comisiones Obreras trasladó la situación al sindicato, que actuó de oficio (ninguna de las trabajadoras estaba afiliada porque la panadería no tiene representación sindical) y presentó una denuncia por publicidad sexista, que ahora ha terminado en sanción.
Desde CCOO, la secretaria de Mujeres, Feminismo e Igualdad, Mentxu Gutiérrez Jiménez asegura que "la resolución confirma que se utilizó el cuerpo de las mujeres con finalidades sexuales y comerciales en una práctica machista y de discriminación", y recuerda que esto es "incompatible con el derecho a un entorno laboral seguro, respetuoso y libre de violencias". Añade Gutiérrez que se trata, claramente, de "acoso ambiental".
"A mí me atrae ver chicas jóvenes bonitas"
El dueño de la panadería, que se presenta como Georgy Shirshov en la cuenta de Instagram de la panadería, justificó hace unos 10 meses la proyección de estos vídeos en un mensaje en redes. Esto es parte del texto:
"Estoy profundamente sorprendido por la reacción de algunas personas a los videoclips con la producción de panadería en los que participan chicas jóvenes bonitas en traje de baño con enfoque sexy. A mí, personalmente, me atrae. También a muchos de mis conocidos. [...] A otros les gustan los helados en forma de polla y lo chupan por la ciudad.
Me han hablado de la libertad de expresión durante años, que aquí todos pueden expresar sus sentimientos libremente. A mí no me gusta ver abuelos desnudos en la Barceloneta que muestran su genética, y eso es más inaceptable que chicas de 30 años en traje de baño."
"Comunicado" del dueño de la panadería en el Instagram del establecimiento justificando sus acciones.
"Comunicado" del dueño de la panadería en el Instagram del establecimiento justificando sus acciones.
Cuando la inspectora de la Generalitat visitó el local, pidió al empresario que le mostrara el protocolo de acoso sexual, que es obligatorio para todas las empresas. Según Gutiérrez, la panadería en aquel momento no lo tenía y acabó presentando un documento firmado con fecha del día después de la inspección. Además, el dueño también aportó un documento donde las trabajadoras del local daban su consentimiento para que se proyectaran los vídeos, pero Inspección de Trabajo determinó que no tenía ningún tipo de valor jurídico.




