Cortar un tallo cada dos días: trucos para hacer que las rosas duren más
El Gremio de Floristas prevé vender 2 millones y medio de rosas por Sant Jordi, la mayoría procedentes de Colombia y Ecuador

La obra maestra arquitectónica de Antoni Gaudí, la Casa Batlló, decorada con rosas durante la fiesta de Sant Jordi en Barcelona / Radu Simion

Barcelona
El Gremio de Floristas tenía la previsión de vender casi 2 millones y medio de rosas con motivo de la celebración de Sant Jordi este jueves en Cataluña. Lo habitual es dejarlas en un recipiente con agua, pero hay trucos que pueden ayudar a que las rosas duren más en buen estado.
El presidente del gremio, Joan Guillén, ha explicado en Aquí Catalunya, de SER Catalunya, dos puntos clave para conseguir rosas duraderas. El primero pasa por "comprarla en una floristería o en un puesto de profesionales". Según Guillén, es clave adquirirlas en estos establecimientos porque es donde "se han cumplido todos los pasos desde que se ha cortado la rosa hasta que llega al cliente" y, por tanto, acaban siendo "las que más durarán".
Más información
A partir de aquí, es responsabilidad del cliente conseguir que la rosa aguante el máximo tiempo posible en buen estado antes de que se marchite. Por ello, desde el gremio señalan que hay que colocarlas en un recipiente lleno de agua, pero para que la absorban es necesario cortar el tallo por abajo y en diagonal cada dos días, porque "así volvemos a abrir la herida, la entrada de agua es mejor y la rosa durará muchos más días".
La producción de rosas catalana, a punto de extinguirse
Tras años de decrecimiento del sector de los cultivadores de rosas en Cataluña, no habrá "prácticamente ninguna" que se haya producido aquí, ha asegurado Joan Guillén. El presidente del gremio ha señalado que la producción catalana de rosas se sitúa en 20.000 unidades y, por tanto, "toda la rosa que tendremos en Cataluña será de importación", mayoritariamente de Colombia y Ecuador. "Son lugares donde los cultivos funcionan bien porque tienen las condiciones climáticas que teníamos antes aquí", ha afirmado. La otra parte de la producción, entre un 10 y un 15% más, proviene de los Países Bajos.
Desde el sector apuntan a una suma de factores. El presidente del Gremio cree que "en el Maresme hay más intereses urbanísticos que de terrenos de cultivo y las administraciones tampoco han dado apoyo para renovar todos los equipos y la maquinaria necesarios". A estas cuestiones se ha sumado el coste de la mano de obra, "que aquí es relativamente caro", y, finalmente, el cambio climático, "que ha hecho que las condiciones climáticas no sean tan adecuadas como antes". Todo ello ha acabado derivando en una situación que "ya es irrecuperable y que, por tanto, ya no se volverán a producir rosas en Cataluña".
El Gremio también pide más apoyo institucional para las propias floristerías. Aseguran que cada vez hay menos y que cuesta mucho que haya continuidad en los negocios.




