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Viernes, 23 de Agosto de 2019

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El tren de la guerra civil que pasó por Cuenca y dejó una ruta de senderismo

La 'Vía Negrín' fue un proyecto ferroviario de urgencia y resultó efímero. Ahora el trazado se recupera para el ocio y el deporte al aire libre

Parte del trazado de la Vía Negrín a su paso por el tramo de Belinchón a Tarancón, en la provincia de Cuenca. /

La Diputación de Cuenca e Iberdrola han colaborado, junto a la Federación de Deportes de Montaña de Castilla-La Mancha, en habilitar un nuevo sendero en la provincia de Cuenca. Discurre a lo largo de 20 kilómetros por una ruta circular, entre Tarancón y Belinchón e integra en el recorrido parte del antiguo trazado de la vía ferroviaria conocida como “el tren de los 40 días” o “vía Negrín”. Lo hemos contado en Hoy por Hoy Cuenca con Miguel Muñoz, gerente de Investigación Histórica y Documentación del Museo del Ferrocarril de Madrid, y con Carlos Ortega, presidente de la Federación Castellano Manchega de Deportes de Montaña.

Entrevistas con Miguel Muñoz y con Carlos Ortega en Hoy por Hoy Cuenca. / Paco Auñón

Tras las batallas de Madrid de noviembre de 1936 y del Jarama de febrero de 1937, la capital de una España en guerra civil quedó prácticamente aislada del resto de la zona republicana. El Gobierno legítimo de la República, que presidía Juan Negrín desde mayo de ese año, se había trasladado por seguridad a la ciudad de Valencia ante el hostigamiento de los golpistas sobre Madrid. “Fue entonces cuando el Gobierno republicano buscaba soluciones para conectar la capital con Valencia y poder abastecer la ciudad de alimentos, pertrechos y armamento”, explica Miguel Muñoz.

Es entonces cuando se ideó el que acabaría conociéndose como “tren de los 40 días” o “Vía Negrín”. “En un principio se utilizaron diferentes rutas por carretera o por caminos poco aptos para el tránsito de camiones de gran tonelaje hasta que se estudiaron alternativas ferroviarias”, relata Muñoz.

Recorrido de la Vía Negrín entre Belinchón y Tarancón. / Arturo Martínez Herraiz

La línea histórica de Madrid a Valencia y Alicante por Alcázar de San Juan y Albacete no se podía utilizar en su tramo de salida de la capital por lo que se buscó la alternativa de la vía hacía Zaragoza y Barcelona. “Desde Torrejón de Ardoz se usó el tramo de siete kilómetros de la vía de una azucarera hasta Mejorada del Campo que tuvo que ampliarse en anchura porque era de vía estrecha”.

Desde ahí se alargó la “vía Negrín” por Pozuelo del Rey y Fuentidueña de Tajo hasta Belinchón y Tarancón. “Ese fue el proyecto del tren de los 40 días porque el Gobierno de la República quería que se hiciera en 40 días”. También se conoce aquel proyecto como el tren de los cien días y esto es, según Muñoz “porque no se tardaron 40 días. Las obras se iniciaron en junio del 37 y la explotación se inició el 29 de marzo de 1938 y aún no estaba acabada la línea”.

Recreación del plano del trazado de la línea publicado en el artículo "El tren de los cien días o la ‘vía Negrín’" de Mikel Iturralde. / treneando.com

Por Tarancón pasa el ferrocarril de Aranjuez a Cuenca, pero el recorrido desde la capital conquense hasta Utiel no estaba completo, estaba pendiente el tramo Arguisuelas-Enguídanos que no se terminaría hasta avanzada la década de los 40. Por lo tanto la alternativa de llegar a Valencia por esta vía tuvo que ser desechada.

Se buscó entonces la unión con la vía que pasaba por Alcázar de San Juan bordeando el frente de Madrid y se continuó la vía Negrín desde Santa Cruz de la Zarza (estación de la línea Aranjuez-Cuenca) con un tramo nuevo de vía hasta enlazar con Villacañas, ya en la ruta hacía Alicante.

“En realidad era una vía a que solo tenía una posibilidad de uso y cuando acabó la guerra se vio que era inservible y se desmanteló”, explica Muñoz. “No conocemos con detalle qué utilización tuvo pero las informaciones que tenemos sí nos dicen que se utilizó y tenemos datos de las locomotoras que usaron los trenes. Creemos que ya a la altura de marzo del 38 la situación que tenía Madrid era muy delicada y probablemente el uso que se le dio fue muy limitado”.

Vías verdes

En la actualidad hay un tramo de vía verde de 14 kilómetros entre Carabaña y Estremera, en la Comunidad de Madrid, que sigue el trazado de aquel tren Negrín. En la provincia de Cuenca se ha habilitado este mes de junio un sendero circular de unos 20 kilómetros entre las localidades de Tarancón y Belinchón que utiliza un tramo de cinco kilómetros del antiguo trazado de este tren de los 40 días. Es un proyecto llevado a cabo por la Diputación de Cuenca y que ha contado con el apoyo económico de Iberdrola.

Antiguo trazado de la carretera de Madrid a Valencia cerca de Belinchón (Cuenca) en el tramo conocido como las 'emes'. / Arturo Martínez Herraiz

“En el sendero aún se pueden ver las trincheras que se hicieron para que el tren salvara desniveles de terreno”, explica Carlos Ortega. “Al llegar a Belinchón, el sendero pasa por las conocidas como ‘emes’, un tramo adoquinado de la antigua carretera de Madrid a Valencia. De vuelta a Tarancón, el sendero se adapta a una antigua calzada romana”.

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