Sociedad

La 'joya' de la cultura romana duplica su superficie tras las obras de ampliación

Rafael Moneo, arquitecto del MNAR, compara el subsuelo de Mérida con el Metropolitan o el British Museum

El arquitecto creador del edificio del MNAR y director de la ampliación, Rafael Moneo, se mostró muy emocionado durante todo el acto de inauguración de la ampliación.

Mérida

Diez años después de que fuera adjudicada por primera vez, y casi tres años de obras en las que ha estado cerrado durante once meses o bien con visitas restringidas según iban aconsejando las reformas, el Museo nacional de Arte Romano muestra su nueva cara tras una ampliación que ha doblado su superficie construida y con la que encara su cuarenta cumpleaños.

Los más de 1.500 metros cuadrados anexionados al edificio principal del Museo han permitido dotar a la entidad de un nuevo salón de actos con capacidad para 238 personas, una nueva sala de exposiciones temporales con muelle de carga y descarga, áreas didácticas para talleres educativos, un nuevo almacén de piezas adaptado climáticamente para los distintos materiales arqueológicos, un nuevo archivo, espacios para investigadores y áreas técnicas e importantes mejoras para las áreas del personal de atención al público (accesos, taquilla, tienda y seguridad). Además se ha renovado toda la climatización y próximamente se hará lo propio con la instalación eléctrica, según anunció el ministro de Cultura Ernesto Urtasun en la inauguración de los nuevos espacios.

La 'joya' nacional de la cultura romana

Acompañado por el arquitecto creador del Museo, Rafael Moneo, el responsable de la cartera de Cultura destacaba "el orgullo" que siente ante la "auténtica maravilla" que suponen las obras de ampliación de "una de las grandísimas joyas" de la cultura española.

"Esto es un espacio que es único en el mundo, una representación del arte romano como pocas hay en el mundo y es un orgullo como país poder contar con él", afirmaba Urtasun quien aseguró que el centro llega a su 40 aniversario de la mejor manera posible: con las anheladas reformas finalizadas, registrando "récord absoluto" de visitas -2025 cerró con un 20% de aumento y casi 240.000 visitantes a pesar de que estuvo cerrado durante los dos primeros meses del año- y manteniendo su posición como centro de referencia para la investigación y la trasferencia del conocimiento en la cultura romana.

Junto a Urtasun intervenía en el acto de inauguración de la sede museística un emocionado Rafael Moneo, arquitecto creador del edificio que fue inaugurado en 1986 y que ha completado una reforma que, según confesó, ha estado encima de su mesa durante 16 años. "Ha sido un gran reto profesional", aseguraba Moneo (88 años) quien explicó que la idea primitiva en los años 80 era hacer un único edificio de 4.500 metros cuadrado -algo más de la superficie que ocupa ahora- pero que no fue posible por la aparición de restos arqueológico y otras cuestiones urbanísticas relacionadas con los edificios adyacentes que ahora se "han integrado" en el edificio museístico.

Limpiar el proyecto

Todo ese tiempo transcurrido entre el encargo de la ampliación y la resolución de ésta ha permitido al arquitecto, según reconocía, "alumbrar" nuevas ideas, "limpiar" el proyecto y debatir con él mismo sí tenía que hacer un edificio anexo "abstracto y sin explicar que se tratada de un museo" o una arquitectura sencilla en la que el "exterior y el interior" del edificio no estuvieran relacionados, que recordara los impedimentos que no hicieron posible la construcción de la "isla" museística desde el principio de su construcción, pero dando respuestas a los nuevos retos de la actividad investigadora y didáctica de la institución.

En este sentido, Moneo aseguraba que con la ampliación se aportan soluciones a problemas que existían en el "museo viejo", como la entrada y servicios de los empleados, o dotar de aulas y despachos para los que necesitan "independencia" así como una sala más amplía para actos públicos y otra de exposiciones temporales. También resaltaba el arquitecto que "se ha mejorado "sustancialmente" la conexión con el viario de la ciudad, con una rampa accesible a los coches.

El creador del edifico del MNAR resaltaba igualmente la conexión de la dirección del museo con la cripta, uno de los espacios más singulares desde la construcción del edificio y que es una muestra de cómo "Mérida puede verdaderamente vanagloriarse de tener una ciudad en la que verdaderamente ofrece a los demás lo que es ese pasado". Un museo en toda su extensión que no tiene nada que envidiar al "Museo Metropolitan (Nueva York) o al British Museum".