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Sociedad

El restaurante que te deja echarte la siesta después de comer: “Hay gente a la que tenemos que despertar”

Dormir la siesta en un restaurante, es el nuevo concepto del local Lobster Roll, en Barcelona, que ofrece a los clientes una hora de descanso con cada comida

La Ventana a las 16h | Volvemos a las rutinas de sueño después de las vacaciones

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Madrid

Salir a comer a un restaurante es siempre un placer por la experiencia gastronómica, pero el sueño de después puede jugarnos alguna que otra mala pasada. Hay un restaurante en Barcelona que ha decidido poner remedio a esto, convertir la comida en una experiencia completa de la que salir, no sólo perfectamente alimentado, sino también descansado.

En el restaurante Lobster Roll, en Barcelona, el comprar una comida te da derecho a una siesta de una hora en uno de sus cubículos pensados precisamente para este descanso tan español, la siesta. Xiaoyong Chi, encargado del local, ha contado en La Ventana que desde que reinventaron su concepto de local añadiendo este complemento de descanso, no han parado de recibir clientes: “Nos va muy bien, a la gente le está gustando nuestro concepto de siesta comer o comer siesta”.

Comer y dormir, dormir y comer

Porque la siesta, ha aclarado, no va siempre después de la comida, hay gente que prefiere tomársela antes: “La gente viene cansada, duerme y luego se levanta con energía para comer”.

La siesta en Lobster Roll es individual, los cubículos no pueden ser compartidos, aunque en ocasiones, ha contado Xiaoyong, “cuando viene una pareja el chico se queda fuera del cubículo mientras la chica descansa, como si fuera el guardián de su sueño”.

Aunque el horario permitido para dormir es de entre 45 minutos y una hora, es normal que el cliente se duerma de más: “Si no viene nadie después les dejamos dormir, pero si hay otros clientes tenemos que compartir, hay gente a la que tenemos que despertar”.

Tampoco falta algún que otro ronquido, que dicen tapan con música más alta a no ser que sea exagerado, en cuyo caso despiertan al dormilón. Tampoco falta otro clásico de las siestas: “Siempre hay que desinfectar para el siguiente, pero sobre todo cuando a alguien se le cae la baba durmiendo”.

La siesta perfecta

En La Ventana hemos querido conocer más sobre el sueño para poder dormir, en casa o en el restaurante, una siesta perfecta. Para Irene Cano, coordinadora de la unidad del sueño del Hospital Ramón y Cajal, la duración ideal es de entre veinte y treinta minutos.

“Siestas de una o dos horas denotan que no estamos durmiendo lo suficiente o que estamos durmiendo las horas que nos tocan pero no estamos descansando bien, no deberíamos necesitar siestas de dos horas”, ha asegurado.

Estos descansos tan largos son muchas veces contraproducentes, ya que nos despiertan en mitad del ciclo del sueño y despertamos más cansados: “Despertamos en mitad del sueño profundo, entonces te levantas desorientado, con mal humor, y eso condiciona a la hora a la que te vas a dormir, porque te has quitado sueño, y es la pescadilla que se muerde la cola porque tenemos insomnio, al día siguiente tenemos sueño y entonces seguro que vamos a necesitar una siesta”.

En la playa, en un hotel, en casa o en el restaurante Lobster Roll, debemos seguir durmiendo la siesta y reivindicando la mayor exportación española al resto del mundo. Eso sí, a ser posible durante únicamente veinte minutos, sin roncar y sin babear.

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