De la marca blanca a la marca negra: la venganza 'gourmet' de la clase media
¿Qué dice de nosotros, como sociedad, que los supermercados se hayan llenado de productos 'premium' de marca blanca?

La marca blanca se viste de gala por navidad
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Madrid
Meses antes de Navidad, los supermercados se llenan de turrones, polvorones y roscones, pero también de conservas premium y platos preparados con trufa, marisco y foie. Productos premium que millones de familias colocan en sus mesas de Navidad para convertir esas comidas en algo único y especial. Pero casi todos esos artículos cuestan menos de 10 euros y son de marca blanca, aunque, en realidad, el color que predomina en las etiquetas y en los envases es el negro.
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Aldi, por ejemplo, lanzó su marca Special en 2018. En total, más de 150 referencias (el 80%, de menos de 5 euros) que se ponen a la venta entre septiembre y diciembre. Pero todo apunta a que el prólogo de la Navidad va a seguir creciendo porque se trata de una tendencia al alza, con un crecimiento del 64% en los últimos tres años.
Silvia Segarra, directora de Comunicación de ALDI España, asegura que funcionan especialmente bien productos como las empanadillas de cochinilla pibil, el lomo de salmón ahumado, el caldo de pollo campero, las patatas fritas con sabor a sobrasada y miel, así como los dulces elaborados con pistacho y el panettone de "masa madre italiana, mantequilla y huevos de gallinas criadas en suelo".
¿Gourmet y low cost?
Pero el caso de los productos Special es parecido a Deluxe (Lidl), Delicious (Dia), Seleqtia (Eroski) o De Nuestra Tierra (Carrefour). Una gama que busca la cuadratura del círculo, aunando lo gourmet con lo low cost, transformando la marca blanca en una marca negra.

Productos de la gama Special (Aldi).

Productos de la gama Special (Aldi).
¿Que dice de nosotros, como sociedad, que cada vez demandemos más productos de este tipo? La escritora Mercedes Cebrián, autora de Letonia hasta en la sopa o Estimada clientela: Una celebración del arte de ir de compras, atisba cierto deseo de venganza de la clase media y media-baja: "Esa pizza premium que tiene seis quesos, no cuatro... 'Yo también puedo. ¿Qué os creíais? Ya puedo acceder a los pimientos rellenos de bacalao y todas esas cosas sofisticadas'".
Así que la pasta fresca de marca negra, en realidad, no solo va rellena de setas o cebolla caramelizada: el ingrediente clave, aunque siga siendo un producto ultraprocesado, es el orgullo de clase.
El lujo viste de negro
"He visto unas croquetas de jamón elaboradas con leche fresca", explica Cebrián. "Eso nos ayuda a pensar que no son los precocinados de toda la vida. El objetivo es hacernos sentir que no son las empanadillas congeladas y las sopas de sobre de nuestra infancia".

A propósito del color negro, además, Mercedes Cebrián recuerda que el paté La Piara de tapa negra afianzó la relación semiótica entre el negro y el lujo que, mucho antes, ya habían fijado los Rolls Royce.
Susana Pérez, autora del blog Webos Fritos, uno de los más antiguos y seguidos de España, explica que "los supermercados saben que queremos comer bien y darnos pequeños lujos sin pagar precios desorbitados, así que nos venden lujos accesibles". Pero, frente a la "ilusión de calidad" que genera el diseño o el color negro, insiste en que no hay que confundir "el embalaje con la excelencia".
"Se democratiza lo equivocado"
Pero la divulgadora gastronómica Anna Mayer (Panepanna), por su parte, también destaca que, aunque hay "mucha trufa y mucho pistacho", muchos de los productos pueden resultar interesantes para quienes viven en pueblos o ciudades pequeñas, y también para la gente que solo compra en el supermercado: "Los pasillos negros tienen un punto de quiero y no puedo, pero algunos productos no están mal".

Anna Mayer, de todas formas, cree que la proliferación de ciertos productos asociados al lujo se debe a su reiterada aparición en programas como MasterChef: "Se democratiza lo equivocado, en mi opinión. En vez de decir que no hace falta tomar caviar, parece que el plan es darle caviar a todo el mundo... Pero bueno, es así".
Sea como sea, conviene tomar conciencia de nuestros prejuicios e impulsos de consumo... y, por supuesto, revisar la lista de ingredientes para no dejarse engañar por esas salsas de trufa en las que, tras una foto de trufa negra (tuber melanosporum), en realidad hay una mezcla de champiñón, aceite de oliva, trufas de verano y aromas artificiales.

Carlos G. Cano
Periodista de Barcelona especializado en gastronomía y música. Responsable de 'Gastro SER' y parte del...




