El arma secreta de las amazonas para acabar con sus rivales cuando todo parecía perdido
Las amazonas de Dahomey eran consideradas deidades

Fotograma de la película La mujer rey. / Sony Pictures

Madrid
El ejército de las amazonas está considerado como uno de los más letales de todos los tiempos. Una milicia, compuesta únicamente por mujeres, que se caracterizaba por una disciplina y por una habilidad superior en combate que le permitía vencer a los ejércitos masculinos a los que se enfrentaban. De ahí que llegaran a ser incluso consideradas como deidades por el pueblo raso, que no podía ni mirarlas ni tocarlas cada vez que estas salían a la calle. En especial las amazonas de Dahomey, probablemente las más famosas de todos los tiempos, quienes se han convertido en las grandes protagonistas del Cronovisor de Jesús Callejo.
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Porque, a diferencia de las amazonas griegas, las amazonas de Dahomey fueron el único regimiento femenino documentado en la historia moderna. Un ejército que participó en combates de primera línea a gran escala, que se caracterizaba por su entrenamiento extremo y su gran resistencia al dolor. En declaraciones a la Cadena SER, Jesús Callejo nos cuenta que el nombre real de este ejército es Agojie. Sin embargo, estas acaban siendo renombradas como las Amazonas de Dahomey por el ejército francés después de conocerlas por primera vez.
El arma secreta de las amazonas
Lo que más sorprende de este ejército es que, cuando parecía que iban a perder una batalla, luchaba con uñas y dientes para tratar de acabar con sus enemigos, literalmente: "Tenían los dientes tan afilados que, cuando ya no tenían el machete, no tenían el fusil o no tenían la lanza, utilizaban los dientes precisamente para matar. O sea, que estamos hablando de auténticas guerreras, de auténticas amazonas y de mujeres muy veneradas por el pueblo".
De esta manera, las Agojie se han caracterizado históricamente por ser un ejército que nunca se rinde ante las adversidades. De ahí que fueran muy respetadas por los suyos. Incluso por el rey, quien les otorgaba una serie de beneficios que no recibían los demás. Las líderes amazonas, a diferencia de cualquier otra mujer, tenían voz en el consejo y participaban en las decisiones del reino y en la planificación de campañas reales. Y no solo eso. Estas guerreras también podían poseer tierras, tener sus propios esclavos para cultivar o servirles y tenían acceso a alcohol, tabaco y muchos otros productos más.
Un grupo muy selecto
Pero ser una amazona no era ni mucho menos sencillo. Para poder formar parte de este grupo selecto se tenían en cuenta varios criterios. Según cuenta Jesús Callejo, a este ejército tan solo podían entrar mujeres capturadas en guerras, niñas pequeñas o voluntarias que buscaran una vida mejor. También mujeres que no querían o que no podían casarse o incluso aquellas que hubieran demostrado habilidades previas, como es el caso de las cazadoras de elefantes.

Después de entrar a formar parte de este ejército, las mujeres comenzaban un entrenamiento muy exhaustivo. Un entrenamiento espartano que era tan duro que algunas candidatas morían durante el proceso. Gracias a ello, aquellas que superaran el entrenamiento podían formar parte de las distintas batallas y convertirse en parte de uno de los ejércitos más conocidos de todos los tiempos. Eran expertas en lucha cuerpo a cuerpo, manejo de machete, fusil y lanza. Y, cuando no tenían otra opción, se afilaban los dientes para morder al enemigo e intentar acabar con él.

David Justo
(Astrabudua, 1991) Periodista especializado en tecnología que aborda la vida digital desde otro punto...




