La sabiduría de las últimas palabras: consejos para una vida plena
Francesc Miralles examina dos libros que alumbran el camino a quienes aún les queda mucho por vivir
La sabiduría de las últimas palabras
Algunas personas llegan a sus conclusiones más bellas y valiosas al final de sus vidas, cuando dejan su legado para alumbrar el camino de quienes seguimos aquí. Con fortuna, esto es recogido por quien se conoce como 'último amigo', la persona que acompaña a quien dice estas últimas palabras llenas de sabiduría.
Vamos a examinar dos libros importantes en el mundo anglosajón sobre esta filosofía para vivir mejor.
Hace ahora 30 años, en 1997, el periodista Mitch Albom publicaba Martes con el viejo profesor, una historia real de lo que aprendió en unas últimas conversaciones sobre la vida con su profesor favorito. Algunas lecciones del libro:
- 'Al principio de la vida, cuando somos niños recién nacidos, necesitamos de los demás para sobrevivir, ¿verdad? Y al final de la vida, cuando te pones como yo, necesitas de los demás para sobrevivir, ¿verdad? Pero he aquí el secreto: entre las dos cosas, también necesitamos de los demás'.
- 'Si estás luchando siempre contra el envejecimiento, vas a ser siempre infeliz, porque te va a llegar en todo caso. El envejecimiento no es sólo decadencia, ¿sabes? Es crecimiento'.
- 'No abandones demasiado pronto, ni te aferres demasiado tiempo'.
- 'Tienes que creer lo que sientes. Y si quieres que los demás lleguen a confiar en ti, también tú debes sentir que puedes confiar en ellos, aunque estés a oscuras'.
- 'Lo más importante de la vida es aprender a dar amor y a dejarlo entrar'.
Estas bellas inspiraciones se completan con los 5 ojalás de Bronnie Ware. Esta enfermera australiana que trabajó muchos años en cuidados paliativos recogió en su libro 'los 5 mandamientos para tener una vida plena', publicado en el 2013, las cosas que las personas al final de su vida se arrepentían no haber hecho. Las más repetidas eran estas cinco:
1. Ojalá hubiese tenido el coraje de vivir la vida que yo quería y no la que los demás esperaban de mí.
2. Ojalá no hubiese trabajado tanto.
3. Ojalá hubiese tenido el coraje de expresar mis sentimientos.
4. Ojalá hubiese mantenido el contacto con mis amigos.
5. Ojalá me hubiese permitido ser más feliz.
En el libro de nuestro motivador 'Alegría', publicado a cuatro manos con Álex Rovira, añadíamos un sexto: Ojalá no tengamos que esperar al lecho de muerte para lamentar lo que no hicimos.
La buena noticia es que estamos vivos, por lo que solo queda preguntarse... ¿Qué es aquello importante que nos queda por hacer?