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Sábado, 19 de Octubre de 2019

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Mirando al cielo

Desde el origen de los tiempos el ser humano ha mirado al cielo con curiosidad

Cueva C6 de Risco Caído de Gran Canaria /

Ha buscado en el inmenso espacio la respuesta a muchas de las preguntas más trascendentes de nuestra existencia. En el cosmos ha colocado el escenario de los dioses y el teatro de la muerte, allí a donde viajamos todos al final de nuestra vida.

Durante las últimas décadas la Historia se ha visto enriquecida de disciplinas científicas que han sabido aportar nuevos enfoques al significado más antropológico de la investigación. La arqueoastronomía es la ciencia que estudia la orientación de los monumentos antiguos en relación a los cuerpos celestes o las constelaciones. Algo que en un principio podría resultar casi imposible para el mal llamado hombre primitivo, se ha demostrado como una realidad contundente que viene a demostrar el grado de evolución de aquellos protagonistas de nuestro pasado. Además de los astrólogos y magos persas o babilonios o los sacerdotes egipcios que orientaron sus pirámides y templos con una precisión proverbial hacia equinoccios o solsticios, esa búsqueda de unión de los elementos terrestres con el cielo se observa en otras culturas, algunas de ellas muy cercanas a nosotros.

La "linterna mágica" de Risco Caído

Cuando los españoles llegaron a Gran Canaria en el siglo XVI se encontraron con un pueblo muy sofisticado. La prueba de ese avance social y casi científico residía en el conocimiento que tenían de la astronomía y cómo la aplicaban a la construcción de sus santuarios. Las cuevas artificiales de Risco Caído, en el centro de la isla, son el mejor ejemplo. Desde el equinoccio de primavera en marzo y durante siete meses, el sol entra por una oquedad abierta en la montaña para que la luz dibuje formas caprichosas (falos, venus, frutos, etc.) sobre la pared oeste de la cueva tachonada de cazoletas y triángulos púbicos. Es una especie de "linterna mágica" hecha allí por los aborígenes canarios siglos antes de que esta máquina se inventara en el XVII.

El calendario lunar de Cueva Pintada

Desconocemos para qué servían realmente estos rituales pero debían de estar ligados a los ciclos naturales de fertilidad de la Tierra. Algo parecido a lo que encontramos al norte de la isla, en la localidad de Gáldar. En el yacimiento de Cueva Pintada descubrimos una gruta con extraños dibujos geométricos que, según algunos autores, podría representar una suerte de calendario lunar.

En todos los casos la conclusión es la misma. La filiación del ser humano con la naturaleza va más allá de creencias ingenuas en dioses de las estrellas. Si hablaban de estos lugares es porque tenían un conocimiento muy claro de astronomía; conocimiento que supieron aplicar a su religión y a su vida cotidiana.

SER Historia 267 Arqueoastronomía en Gran Canaria 8-6-2014

SER Historia 267 Arqueoastronomía en Gran Canaria 8-6-2014

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