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Miércoles, 17 de Julio de 2019

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Los negros que no incomodan y el azote documental

Las cintas encabezadas por afroamericanos construyen poderosos relatos sin reproches mientras los documentales reflejan con crudeza el racismo histórico y sus formas cambiantes para perpetuar la segregación y justificar la persecución

Fotograma de '13th', el documental de Ava DuVernay nominado al Óscar /

La lista de nominados a los Óscar en esta edición es la más plural e inclusiva en una década. Reflejo de la diversidad de un país que no cierra heridas, la Academia ha intentado enterrar la polémica de #OscarSoWhite con un puñado de candidaturas a artistas negros tras prometer cambios para progresar en un asunto siempre peliaguado. A las nominaciones de rostros conocidos como Denzel Washington, Viola Davis, Naomi Harris, Octavia Spencer, Ruth Negga o Mahershala Ali, se suman guionistas y realizadores afroamericanos. Es el caso de Barry Jenkins y Tarell Alvin McCraney (‘Moonlight’) y del ya fallecido August Wilson (‘Fences’). Los que cuentan las historias, los que batallan por sacar adelante relatos que representan a su comunidad.

Sin embargo, esta inclusión artística guarda alguna paradoja. Ninguna de las películas nominadas molesta al blanco, que no se siente señalado directamente. Con la presidencia de Obama, todo el mundo dio por hecho que se abría un nuevo tiempo que pondría fin al racismo de ciertos sectores de la población. Tras el caluroso recibimiento, pronto se dieron cuenta de que nada había cambiado. La violencia policial hacia los negros, por ejemplo, ha sido reflejada en muchas series de televisión, y en el cine se optó por volver la mirada hacia la esclavitud y los derechos civiles. Dos enfoques interiorizados por Hollywood por su carácter histórico que han tenido relativo éxito, de ‘12 años de esclavitud’ a ‘Django’ o ‘Selma’.

En esta edición se ha optado por un camino más sutil pero igualmente doloroso. Retratar, poner voz al imaginario negro a través de historias individuales es un arma poderosa que delata, sin incomodar, la exclusión. ‘Moonlight’ explora tres etapas vitales de un joven negro gay. Un viaje interior de cómo el entorno condiciona la construcción de la identidad. Y ese entorno es opresivo, marginal, bañado de drogas y prejuicios. No mira al blanco, solo se mira a sí mismo para edificar un potente relato social.

Escucha el reportaje completo de María Guerra

De igual forma ocurre en ‘Fences’, el drama protagonizado por Denzel Washington, que encarna a un hombre autoritario, un tirano, que canaliza su frustración en la vida familiar. Y esa ira proviene del desarraigo emocional de una infancia complicada y de la falta de oportunidades por su color de piel. Otra historia personal que no utiliza la denuncia para narrar las injusticias del sistema y su evolución.

Escucha el reportaje completo de Pepa Blanes

‘Figuras ocultas’ nos devuelve a la época de conquista de derechos civiles. Su tono luminoso y alegre encaja a la perfección con la lucha silenciosa de sus protagonistas. La cinta de Theodor Melfi ha arrasado en taquilla gracias a ese enfoque amable sin reproches. Ambientada dos años ante del fin de la segregación, es sutil y contundente con esos prejuicios inconscientes, el racismo y el machismo que aún perviven.

Escucha el reportaje completo de María Guerra

Fuera de las nominaciones a mejor película, ‘Loving’ es otro ejemplo de cintura en la denuncia. Un canto a la tolerancia a partir del primer matrimonio interracial pero sin una conciencia colectiva. Déjenme vivir mi amor. Pequeñas historias individuales que hacen calar discursos combativos.

El azote de los documentales

Esa falta de conciencia de Ruth Negga entronca a la perfección con el espíritu de OJ Simpson en el documental de ESPN nominado al Oscar. El famoso jugador de fútbol americano siempre antepuso la fama al compromiso colectivo en una época convulsa, de disturbios y persecución policial. Desde el silencio, aspiraba a abrir un camino en el mundo blanco y acabó convirtiéndose en uno más. La visión distante, alejada, de la comunidad contrasta con la utilización del racismo durante el juicio. La imagen de un negro culpable salvado por la presión social no empaña que la serie aproveche esa historia para radiografiar de forma paralela cuarenta años de lucha racial.

Junto esta propuesta, otros dos documentales diseccionan en su crudeza el racismo. ‘Enmienda 13’, la cinta de Ava DuVernay producida por Netflix, reconstruye 100 años de maltrato para demostrar que la esclavitud solo ha sufrido una transmutación. A partir del imaginario implantado por ‘El nacimiento de una nación’ de Griffith, la directora desenmascara el cinismo de Reagan, Nixon o Clinton, el poder de los lobbies y el negocio de las encarcelaciones masivas. Una completa reconstrucción del sometimiento de los afroamericanos a un sistema deliberadamente desigual. Y en esa línea se mueve ‘I am not your negro’, el sueño inacabado del escritor y activista James Baldwin. Recién estrenado en la Berlinale, su manuscrito ‘Remember this house’ cobra voz con Samuel L. Jackson para explorar la historia racial y los derechos civiles. El pasado como denuncia del presente para construir un futuro.

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