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Lunes, 09 de Diciembre de 2019

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LA VENTANA LA VENTANA María Pujalte en 'Todo por la radio'

La década de corrupción del PP que arruinó a la Comunidad Valenciana

La corrupción salpicó a casi todas las áreas de sus gobiernos: desde la construcción de colegios hasta la ayuda a la cooperación; desde la visita del Papa hasta la organización de todo tipo de eventos como el stand en Fitur; desde las campañas electorales del PP hasta la llegada de la Fórmula 1 a Valencia

La Comunidad Valenciana, la segunda más endeudada de España tras Cataluña con casi 45.000 millones de euros, tiene su pasado más reciente sometido a una investigación judicial que ha destapado un inmenso nicho de corrupción. La administración autonómica que presidió Francisco Camps entre 2003 y 2011 está bajo sospecha. Vicepresidentes, consejeros, directores generales o jefes de gabinete de distintos departamentos están imputados, procesados o ya condenados a penas de cárcel.

La corrupción salpicó a casi todas las áreas de sus gobiernos: desde la construcción de colegios hasta la ayuda a la cooperación; desde la visita del papa hasta la organización de todo tipo de eventos como el stand en Fitur; desde las campañas electorales del PP hasta la llegada de la Fórmula 1 a Valencia.

Como guinda de este pastel tóxico, quien fue secretario general del PP valenciano, Ricardo Costa, ratificó ayer ante el tribunal que le juzga que esta formación política se financió durante años con dinero negro de constructores y contratistas por orden del presidente Francisco Camps. Lo que confesó Costa, lo han reconocido ante el mismo tribunal los financiadores del PP, es decir, empresarios beneficiados por el Gobierno de Camps. Y también lo han admitido los intermediarios, es decir, la trama corrupta de Francisco Correa que en Valencia la lideraba Álvaro Pérez, más conocido como 'El Bigotes'.

Además, hay pruebas en el sumario (facturas falsas, documentos, conversaciones telefónicas entre los imputados) que apuntalan la oscura historia de un partido, el PP, y una comunidad, la valenciana. Sin embargo, cuando hace justo ahora 9 años -en 2009- estalló el escándalo, Costa decía otras cosas: "Tengo ganas de contar la verdad y poder aclarar cuanto antes que las acusaciones contra Camps, contra mí, contra Víctor Campos o Rafa Betoret son falsas o infundadas".

Sin embargo, ayer, con la cárcel en el horizonte, Costa señaló directamente a Francisco Camps. Tras esa confesión resulta aún más llamativo que tras nueve años de procesos judiciales abiertos, Camps siga sin un rasguño de la justicia, sin un sólo reproche penal.

Camps siempre pronosticó un final feliz. En febrero de 2009 estalla el escándalo de la trama Gürtel en la Comunidad Valenciana. Un par de meses después, en abril, cuando el Tribunal Superior de la Comunidad Valenciana abrió diligencias contra él y se supo que iría a declarar, Camps ya dijo que acabaría bien. "Ya tengo un sitio, y eso me da felicidad, para contar la verdad y acallar tantas mentiras. Tengo también la felicidad de que esto acabará con un final feliz". Unos días después, aquel mismo abril de 2009, Camps insistía en que las cuentas de su partido estaban limpias como una patena. "De momento la justicia nos ha dicho que aquí de trama, nada. Que aquí de corrupción, nada. Y que aquí de financiación ilegal del partido, nada. Y dirá que de lo otro, también nada de nada, no hay nada. Es que no hay nada".

Mientras, Mariano Rajoy empezaba en abril de 2009 a poner la mano en el fuego por Camps y también por Costa. "Yo tengo plena y total confianza en ambos y tienen el pleno y total apoyo del partido". Un mes después, en mayo de aquel año 2009, Rajoy también pronosticaba un final feliz y decía que quienes acusaban a Camps no tenían razón ni corazón. "Paco, estamos contigo, como siempre. Y la historia será una historia feliz. La inmensa mayoría de los valencianos y de todos los españoles se van a llevar una enorme alegría para disgusto de esos inquisidores del siglo XXI con una crueldad infinita que no tienen razón ni corazón", decía el ahora presidente.

Y el éxtasis de este crescendo de apoyo de Rajoy a Camps llegó un mes después. En junio de 2009, pronunció unas palabras que le siguen persiguiendo. "Querido Paco, una de las cosas mejores que le pueden pasar a uno en la vida es decir lo que piensa y con mucha gente delante. Yo creo en ti, creo en lo que haces, te he visto actuar muchas veces, y siempre estaré detrás de ti, o delante o al lado. Quiero que lo oigan todos en esta plaza. Gracias Paco".

El periplo de Camps por los tribunales le llevó a ser juzgado en 2012 y absuelto por un jurado popular (cinco votos a favor y cuatro en contra) pese a las numerosas pruebas de que la red Gürtel le agasajó con más de 30.000 euros en trajes y otros regalos. Sin embargo, ese percance judicial le había obligado a dimitir como presidente autonómico el verano de 2011. Y aquel 20 de julio de 2011 en el que renunció insistió en que no había nada, nada de nada, en que era inocente, pero que dimitía como un sacrificio en favor de Mariano Rajoy.

Durante estos años, Camps ha conseguido esquivar todas las causas que han llevado a sus vicepresidentes, consejeros o directores generales al banquillo de los acusados, salvo la de la organización de la Fórmula 1 en Valencia, en la que está imputado por prevaricación y malversación de fondos públicos. Es la única causa en la que lo está.

De hecho, el expresidente balear Jaume Matas fue condenado a prisión por adjudicar sin concurso la organización de eventos a la empresa Noos, de Iñaki Urdangarin y la infanta Cristina. Francisco Camps hizo lo mismo en Valencia, pero el Tribunal Superior de Justicia de esa comunidad no apreció indicios suficientes para imputarle los delitos que llevaron a condenar a Jaume Matas en Palma de Mallorca.

La historia de corrupción en la administración que presidió Francisco Camps durante ocho años ocupa decenas de miles de páginas de sumarios cargados de pruebas sonrojantes para cualquier Gobierno. La crónica negra judicial del Gabinete Camps es abundante.

  • Su consejero de Cooperación Rafael Blasco fue condenado a 6,5 años de cárcel por desvío de fondos públicos destinados a proyectos de ayuda a países pobres.
  • Su consejera de Turismo, Milagrosa Martínez, fue condenada a nueve años de cárcel por amañar contratos a favor de la trama Gürtel.
  • Juan Cotino, a quien nombró presidente de las Cortes Valencianas, está procesado por la adjudicación ilegal de un contrato de siete millones de euros a la red Gürtel para instalar pantallas e iluminación en el recorrido de la visita del Papa a Valencia.
  • Su primer vicepresidente Víctor Campos, está condenado por cohecho. Campos admitió haber recibido trajes de regalo de la trama Gürtel.
  • Y su último vicepresidente, Vicente Rambla, está procesado por la financiación ilegal del PP valenciano.

Pero Francisco Camps no se enteró de nada. O al menos eso dice, aunque de las conversaciones telefónicas que figuran en los distintos sumarios, algunos de los que hablan apuntan a que Camps se enteraba de muchas cosas, entre ellas, la financiación ilegal de su partido.

Álvaro Pérez, responsable de la trama Gürtel en Valencia, gestionaba el cobro de los mítines a través de contratistas de la administración valenciana. Hablaba con unos y con otros y cuando la cosa se complicaba, amenaza con recurrir al "presi", como lo llamaba. La amistad del Bigotes con Camps llegaba casi hasta la muerte. "Contarás durante muchos años con mi lealtad. Durante muchos años, no hijo de puta, durante toda tu vida", le respondía el expresidente valenciano. Pero la lealtad se acabó la semana pasada.

Y mientras el PP y la Gürtel presuntamente se enriquecían mutuamente en la Comunidad Valenciana, los servicios públicos y las cuentas de la región seguían yéndose por el desagüe.

  • La educación pública fue uno de los sectores que más sufrió. Para la construcción de colegios se creó una empresa pública que gastó durante el mandato de Camps casi 3.000 millones de euros con unos sobrecostes de 1.130 millones. Y pese a ese esfuerzo inversor y despilfarrador, los barracones al comienzo del curso señalaban a la Comunidad Valenciana como la primera de España en problemas de escolarización. El curso pasado había 15.000 escolares dando clase en barracones.
  • Para colmo, el año en que Camps dejó la presidencia de la Comunidad Valenciana, se manipularon los datos de la deuda y el déficit. Hace un mes, la Unión Europea confirmó la multa a España de 19 millones de euros por la información incorrecta sobre gasto sanitario que facilitó entonces la Comunidad Valenciana. España recurrió, pero el recurso fue rechazado.

En definitiva, una comunidad fallida, no por sus recursos, capacidades o atractivos, sino por la gestión del PP, con un expresidente que sigue presumiendo de su inocencia pese a que todos, incluyendo sus colaboradores y amigos más cercanos, le culpan de la corrupción que echó raíces en la comunidad que presidía.

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