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Miércoles, 18 de Septiembre de 2019

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Tres días de mayo y una época singular

El nuevo mes trae aires de cambio político y social y certifica al fin la derrota de ETA

Tres días de mayo y una época singular / ()

Primero de mayo. Los sindicatos han vuelto a manifestarse en las calles y hasta han tratado de retomar el debate ideológico: "Reparto o conflicto", gritaron, pero no es ese el principal problema que tiene el Gobierno en el Día del Trabajo. De hecho, el Día del Trabajo lo despacha Mariano Rajoy con un tuit y nada más. El feminismo ("el principal factor de cambio en la sociedad actual", como ha dicho Ramoneda) centra las movilizaciones organizadas por unos sindicatos que pierden capacidad de convocatoria mientras las encuestas sostienen el auge del partido que proclama el fin de la izquierda y la derecha, que es Ciudadanos. Los sondeos vaticinan una nueva época. De momento, en el Parlamento apenas se hace la política que puede verse en las calles.

CRÓNICA DEL DÍA DEL TRABAJO

El feminismo marca los actos del Día del Trabajo

Pero en el primero de mayo nada de eso inquieta al Gobierno, tomado por la consigna mariana de que no se tome ninguna decisión sobre nada a menos que se filtre un vídeo, como sucedió con Cifuentes. Lo que inquieta a la Moncloa es la repercusión que ya a esa hora alcanza un comentario del ministro de Justicia y notario mayor. "Todos saben que una persona tiene un problema y una situación singular", dijo Rafael Catalá en la COPE sobre el juez que humilló a la víctima de La Manada en su voto particular. El Ejecutivo, que ya tenía enfrentados al ministro de Hacienda con el Tribunal Supremo, contempla ahora la revuelta de jueces y fiscales –alérgicos, por cierto, a la autocrítica– contra la intromisión de su ministro reprobado, al que dejaron solo incluso sus compañeros de Gabinete. En pleno descrédito institucional, se agrava el conflicto institucional.

EL JUEZ DE 'LA MANADA'

Catalá: "Todos saben que tiene una situación singular"

Dos de mayo. Nueva época en la Comunidad de Madrid. Han llenado de gente la recepción de la Puerta del Sol para que no se note que, en realidad, el edificio está vacío. El kilómetro 0, antiguo epicentro de la fuerza del PP, lo gobiernan ahora la interinidad y las quinielas. Los rumores, que es lo que queda tras los dossieres y la guerra sucia. Un silencio inmenso al que se suman la vicepresidenta del Gobierno y la ministra de la Defensa, que huyen de los corrillos con los periodistas. Tampoco hizo falta que se pararan: todo lo que tenían que decir lo dijo por ellas la silla vacía que les quedó en medio. Así está el Gobierno de Mariano Rajoy, exactamente tal como muestra la fotografía. Pedro Sánchez –que huyó también de los corrillos, por si acaso le preguntaban algo, lo que fuera– habló de "emergencia institucional". Usó la frase para referirse a Madrid, pero quizá en eso se quedó corto. Es una época singular y emergencia es ya una palabra corriente.

ACTOS DEL 2 DE MAYO

La tensión entre Santamaría y Cospedal, protagonista

El día 3. Sin pedir perdón, sin referencias a las víctimas ni al dolor que provocaron, ETA comunica que "se disuelve". Donde pone disolución hay que leer derrota. Es su acto final y lo envuelve de propaganda porque a la banda ya no le quedaba nada. "Ahora falta asumir de forma individual el daño causado y colaborar con la policía, que es donde está la batalla porque la línea de la delación nunca se ha traspasado en ETA", escribió Ana Terradillos. Mientras se produce el desguace, se abrirá en paralelo el debate sobre la dispersión de los presos. Euskadi, en cualquier caso, cierra al fin el tiempo de una tragedia que perdurará en la memoria y que tiene, para la gran mayoría y para la historia, un relato claro de lo que pasó. Mayo ha traído luces de cambio de época con sus aires de primavera.

LA DERROTA DE ETA

ETA anuncia su disolución (Por Ana Terradillos)

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