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Lunes, 20 de Enero de 2020

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La explicación científica de por qué la placa metálica de la explosión de Tarragona voló como "una bala"

La chapa, de una tonelada, 1,22 metros de ancho, 1,65 de largo y tres cm de espesor salió despedida tras la explosión desde la empresa química hasta Torreforta, donde mató a un hombre que estaba en su casa

José Miguel Campos, químico, explica cómo salió volando la plancha metálica que costó la vida de una persona a más de 2 km de distancia de la empresa. En la foto, la plancha metálica recuperada del lugar donde apareció.

¿Cómo pudo una placa de metal, de una tonelada de peso volar 2,3 kilómetros tras la explosión de Tarragona, desde la fábrica hasta el barrio de Torreforta? Esa es la pregunta que aún se hacen en este barrio tarraconense, en el que murió un hombre bajo los escombros que causó en su casa la tapa del reactor que salió despedida tras la explosión en la empresa petroquímica. La tragedia, que sigue bajo investigación, ha causado dos muertos más, trabajadores de la empresa, pero el infortunio hace que pongamos el acento en la primera muerte, a 2,3 kilómetros de distancia de la fábrica. 

El desafortunado se llamaba Sergio Millán, de 59 años. Vivía en el tercer piso del número 7 de la plaza García Lorca de Tarragona y era una persona muy conocida en el barrio de Torreforta, donde tenía desde hace año un comercio.

La tapa metálica que salió despedida tenía unas dimensiones de 1,22 metros de ancho, 1,65 de largo y tres centímetros de espesor. Voló más de 2 kilómetros en línea recta, entró por la ventana del edificio, causó la caída del suelo de un piso y la del techo del de abajo y mató a Sergio. 

La distancia recorrida por la placa metálica: 2,32 metros. / GOOGLE MAPS

José Miguel Campos, químico del Instituto de Catálisis y Petroleoquímica (CSIC), ha explicado en la SER que la explosión se produjo en un reactor que "es como un vaso cerrado". "Cuando se produce un incendio o una explosión se genera una energía muy fuerte que intenta salir por cualquier sitio", explica este experto, que destaca que, donde rompe, "sale con una fuerza tremenda".

Campos pone un ejemplo para entender lo que pasó en Industrias Químicas del Óxido de Etileno: "La imagen más fácil sería pensar en un cañón que ha lanzado una bala. La explosión ha lanzado un objeto, muy grande. La cantidad de combustible y oxidantes que hay dentro del reactor es suficiente para empujar ese objeto". El químico explica que lo que hizo que la plancha metálica saliera despedida hasta el barrio de Torreforta "es el mismo principio que usamos para lanzar cohetes al espacio. Se mueve cantidad de material hacia el espacio con una fuerza muy grande, que es la que genera la explosión". Sobre la velocidad a la que pudo volar la plancha metálica, Campos es claro: "Como una bala". Las balas tienen una velocidad de entre 340 y 1.000 metros por segundo, o lo que es lo mismo, entre 1.224 y 3.600 kilómetros por hora

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