Viernes, 04 de Diciembre de 2020

Otras localidades

Un Libro Una Hora

'El último encuentro', una novela sobre la amistad

La obra de Sándor Márai recorre el período entre 1875, cuando el emperador de Austria era el rey de Hungría, y 1940; en medio, todo un conjunto de hechos históricos creadores de una atmósfera social

Sándor Márai nació en 1900 en Kassa, una pequeña ciudad húngara que hoy pertenece a Eslovaquia. Tras iniciar su carrera escribiendo en alemán, Márai decidió usar su lengua natal para desarrollar su obra literaria, en la que destacó, además de en la narrativa, en la poesía, la dramaturgia y la crónica periodística.

De estilo realista y descarnado, se le comparó con Mann y con Zweig. Sus diarios y memorias resultan indispensables para conocer la Hungría invadida por alemanes o soviéticos. Abandonó su país en 1948, con la llegada del régimen comunista y emigró a Estados Unidos. La prohibición de su obra en Hungría hizo caer en el olvido a quien en ese momento estaba considerado uno de los escritores más importantes de la literatura centroeuropea. Hubo que esperar varias décadas para que fuese redescubierto en su país y en el mundo entero.

Las muertes de sus tres hermanos, la de su mujer y la de su hijo, en un lapso de un año y medio, lo dejaron en la soledad más absoluta. Tenía la visión muy reducida, leía a duras penas y caminaba casi desvalido por una ciudad desconocida. Con un disparo en la cabeza, se suicidó en febrero de 1989, cuando faltaban pocos meses para la caída del Muro de Berlín.

'El último encuentro' fue escrita en 1942 con Márai instalado en Budapest, Hungría inmersa en la Segunda Guerra Mundial, oficialmente unida al Eje (alemán-italiano) aunque negociando en secreto con Inglaterra y EE.UU. Ambiente de guerra, de cambio, de peligro, de despedida del antiguo régimen y de sus formas de vida, de decadencia y de incertidumbre ante el futuro.

La amistad, el tema principal de 'El último encuentro' 

¿Qué es la amistad, qué implica, qué significa? ¿Fueron amigos, son amigos? Y las respuestas van variando conforme el general analiza lo vivido por él y Konrád. Hay un elemento importante que rara vez se menciona: en la amistad hay atracción, entendida no como atracción sexual, si no como cierto deslumbramiento. El amigo lo elegimos porque "nos gusta", detectamos una especie de imán que nos hace acercarnos y luego quedarnos con él.

Aceptarlo todo por amor al amigo, sería lo ideal, pero el hombre no es un ser ideal, es limitado e imperfecto, por lo tanto la amistad, que es una relación humana, es imperfecta. Y el hombre no puede dejar de establecer límites, los necesita como una defensa para no sufrir.

Además de la amistad hay otros temas que vertebran 'El último encuentro'”: la música, que es una línea que separa al mundo en dos y que es una imagen que representa el aspecto creativo o artístico del ser humano; la fidelidad, entendida como egoísmo, como egolatría, o como vanidad, pero también como una forma de amor; el honor, como una ley moral que manda sobre el sentimiento y cuyos códigos no deben romperse nunca; la pasión, como una bomba que revienta en las manos de los tres personajes; y la soledad.

Como señala Liliana Costa, en 'El último encuentro' también tienen mucha importancia las casas. Los padres del general se construyeron espacios propios para vivir. La mansión fue hecha a imagen y semejanza de la madre, y cuando el padre vio su casa transformada, se sintió atrapado y buscó reparar la falta construyéndose una casita en el bosque.

La casa sufre las transformaciones de los hombres que viven en ella, tiene vida propia, se identifica con sus habitantes y comparte sus alegrías y sus tristezas. La casa vive también el reencuentro a su manera. También tiene mucha importancia la casa de Konrád. La casa de su amigo le rebela que Konrád es una persona distinta a quien él creía que era.

Un conjunto de hechos históricos creadores de una atmósfera social

La novela recorre el período entre 1875, cuando Henrik y Konrád se conocen en la Academia militar de Viena con 10 años, época en que el emperador de Austria era el rey de Hungría y mantenía el orden, en que el ejército con la parafernalia de uniformes de gala y códigos de honor acogía a los hijos de la aristocracia y alguno de procedencia humilde con suficientes méritos, hasta 1940. En medio, todo un conjunto de hechos históricos creadores de una atmósfera social (revolución en Rusia, desmoronamiento del Imperio, Primera Guerra Mundial, e inicio de la Segunda Gran Guerra).

En 'El último encuentro' solo hay diálogo y ánimo de entendimiento y comprensión. La empatía es el principio que marca el planteamiento con que Márai hace que Henrik y Konrád se vuelvan a relacionar. Los acontecimientos que se describen son siempre la experiencia subjetiva de quien los cuenta, pero haciendo ver el esfuerzo que este hace por integrar en su discurso otros puntos de vista.

Al tiempo, Sándor Márai introduce otros elementos importantes como la forma de contemplar el futuro cuando somos jóvenes y de revisar el pasado cuando ya somos muy mayores. De esta manera, aun sin hacer referencia directa a ello, habla también sobre el desconcertante presente en el que escribió esta novela, en 1942, cuando el nazismo y la Segunda Guerra Mundial asolaban su Hungría natal.

Los últimos audios de Un Libro Una Hora

Cargando

Escucha la radio en directo

Cadena SER
Directo

Tu contenido empezará después la publicidad

Programación

Último boletín

Emisoras

Elige una emisora

Cadena SER

Compartir

Tu contenido empezará después de la publicidad

Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?