Últimas noticias Hemeroteca

Viernes, 20 de Septiembre de 2019

Otras localidades

Se apaga la voz italiana de la radio de la época de la Guerra Civil española

La napolitana Ada Grossi era la última brigadista internacional italiana. Compartió los micrófonos de Unión Radio Barcelona y Radio Spagna Libera con Carlos Rosselli en 1936 y 1937

La locutora napolitana Ada Grossi.

La locutora napolitana Ada Grossi ha fallecido en su ciudad natal este pasado fin de semana a la edad de 98 años. Hija del abogado y dirigente socialista Carmine Cesare Grossi, su familia tuvo que abandonar Nápoles perseguida por el fascismo de Mussolini. Tras un breve exilio en Argentina, toda su familia participó en la lucha antifascista en España, si bien Ada nunca empuñó un fusil como han destacado los historiadores Augusto Cantalupi y Marco Puppini en su reciente libro 'Non avendo mai preso un fucile tra le mani' sobre las numerosas voluntarias italianas que trabajaron en la retaguardia durante la Guerra Civil española.

Ada Grossi fue la voz femenina en italiano de la radio durante la contienda, locutora en tiempos de guerra de Unión Radio Barcelona, hoy Cadena SER, y de Radio Spagna Libera para las emisiones desde la capital catalana y desde Valencia para Italia. Coincidió en España con el dirigente socialista Carlo Rosselli en transmisiones que exhortaban a los 75 mil combatientes fascistas que Mussolini envió en apoyo a Franco a desertar y, además, a los italianos para que iniciaran la resistencia antifascista en su país. De Carlo Rosselli es conocida su intervención en Radio Barcelona, identificándose como "un voluntario italiano que habla en la radio", en la que vaticinó la lucha antifascista "hoy en España y mañana en Italia".

Rosselli y su hermano fueron asesinados en 1937 por un comando fascista en Francia. El padre y los hermanos Grossi fueron detenidos y deportados a campos de aislamiento en Italia. Ada Grossi pasó el final de la guerra civil y el inicio de la II Guerra Mundial en los campos de concentración del sur de Francia, primero como refugiada y después, con su madre, como enfermeras. Tras décadas de matrimonio con el médico español Enrique Guzmán, Ada Grossi regresó a Nápoles al enviudar. Al parecer, nunca volvió a la radio. Ayer, el diario La Repubblica de Roma recordó su figura y tituló: "la voz de la radio que denunciaba los crímenes fascistas".

Cargando
Cadena SER

¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?