Miércoles, 20 de Enero de 2021

Otras localidades

Coronavirus

¿Está preparado el sistema sanitario para desarrollar una campaña de vacunación masiva contra el COVID-19?

La llegada de las vacunas es inminente y el Gobierno ya tiene un plan de inmunización, pero los expertos en Salud Pública y los profesionales de la atención primaria muestran reticencias por la falta de recursos y personal

Una enfermera poniendo una vacuna a una paciente.

Una enfermera poniendo una vacuna a una paciente. / Getty Images (Getty Images)

La cuenta atrás se acelera para la llegada inminente de las vacunas contra el COVID-19 en nuestro país. El plan de vacunación del Gobierno ya está sobre la mesa y la logística se pone en marcha para dar respuesta a una campaña tan ambiciosa. Una vez definidos los 15 grupos prioritarios para recibir las primeras dosis y los 13.000 centros de salud donde se llevará a cabo la inmunización a partir de enero, falta por concretar los recursos humanos y materiales. ¿Hay suficientes profesionales sanitarios e infraestructura para abordar una vacunación masiva?

"Es fundamental que se refuerce la atención primaria y la plantilla de enfermería, porque venimos arrastrando un déficit crónico desde hace años", responde la portavoz del Sindicato de Enfermería (Satse), María José García, que considera imprescindible reforzar el sistema de salud si se quiere dar una respuesta efectiva y mantener las plantillas de forma estructural para prestar una atención de calidad a los pacientes.

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, mostró plena confianza en el sistema de salud público hace unos días cuando dio a conocer las líneas maestras del plan de vacunación. "El sistema es robusto. Está acostumbrado a vacunar a 10 millones de personas contra la gripe y este año hemos vacunado a 14 millones en ocho semanas. La logística habitual de distribución hace que podamos garantizar que estos temas están resueltos", aseguró. Sin embargo, hay muchas dudas entre los profesionales sanitarios y expertos en Salud Pública.

El jefe de Enfermedades Infecciosas del Hospital La Paz-Carlos III, José Ramón Arribas, explica que se trata de una vacunación "histórica" y se necesita reforzar el sistema sanitario. "Nunca hemos vacunado a tantos millones de personas en un periodo relativamente corto", menciona. "Si queremos vacunar al 70% de la población, son casi 30 millones de vacunaciones y con la carga que tiene la atención primaria, se requiere un refuerzo muy grande. Si no, no veo que vaya a ser posible", explica con rotundidad.

"Habrá que sacrificar otras actividades"

La visión del presidente de la Asociación de Enfermería Comunitaria del SESPAS y experto en Salud Pública, José Ramón Martínez Riera, no es más halagüeña. Asume que se podrá llevar a cabo la campaña de vacunación en los plazos acordados, aunque eso supondrá dejar de atender otras actividades. "El sistema de salud está muy acostumbrado a desarrollar planes de vacunación, aunque es cierto que esta no es una vacunación normal. Se focalizará en la vacunación y se dejarán de atender otras actividades, porque los profesionales que hay son lo que son y está claro que no son suficientes", comenta.

"Se va a poder hacer, pero a riesgo de sacrificar otras actividades", resume de forma tajante, señalando que "es una cuestión de prioridades" ante la falta de recursos. "Esta es una cuestión de los elementos de debilidad del sistema sanitario que ha dejado al descubierto la pandemia", lamenta y asegura que la solución pasa por aumentar las plantillas de sanitarios.

Asimismo, pone de manifiesto las carencias del sistema sanitario en el déficit estructural de profesionales de enfermería, pese a que son ellos quienes organizan las campañas de vacunación en un 90%. "Según los datos internacionales, estamos a más de 5 puntos de la media de los países de la OCDE y a 12 del primer país, por lo que tenemos una falta de enfermeras por población impresionante", expone. Y advierte del "esfuerzo añadido" que tendrá que hacer la atención primaria para compatibilizar las campañas de vacunación infantiles y de la gripe con la del COVID-19 para dar respuesta a la campaña de vacunación.

Más carga para la atención primaria

Desde el sindicato médico Amyts, el especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, Javier Huerta, destaca la necesidad de contar con una memoria económica que acompañe al plan de vacunación que no existe de momento. "Con los recursos que tenemos ahora mismo, dudo mucho que se pueda desarrollar", expone. El doctor critica que no se haya tenido en cuenta la opinión de los profesionales de la atención primaria para desarrollar las líneas maestras de la campaña de vacunación. "No tenemos ninguna información de cómo se va a llevar a cabo. Ni siquiera se nos ha comunicado el plan, y esto parece más un deseo que un plan", señala.

Los profesionales de la atención primaria llevan desde que comenzó la pandemia reclamando más recursos humanos y que se hagan contratos estables de personal. "Parece que la atención primaria es una mula de carga y que se puede ir metiendo todo lo que sea menester porque podemos con todo, a pesar de que llevamos meses diciendo que estamos completamente desbordados y no nos cabe nada más", manifiesta Huerta.

Aunque las campañas de vacunación recaen sobre todo en las enfermeras y enfermeros, los médicos tienen que hacer el seguimiento de los pacientes, resolver las dudas que surjan sobre el periodo de vacunación y sobre las vacunas. "Nos repercute a nosotros porque muchos pacientes van a tener dudas y van a querer hablar con el médico, teniendo consultas de 40 o 50 personas al día y con médicos dejando 23 pacientes al día porque no les da tiempo", denuncia.

Los retos de la campaña de vacunación

Todos los profesionales coinciden en que no tiene por qué coincidir la vacunación del COVID-19 con la de la gripe, aunque quedarán los últimos coletazos de esta última. Sin embargo, preocupa especialmente el factor burocrático, logístico y organizativo. "Es crucial llevar un registro exhaustivo con acceso a la historia clínica y una vigilancia para que se cumplan en los tiempos adecuados las dos dosis y para que se registren los posibles efectos adversos que puedan generar las vacunas", explica la portavoz del Sindicato de Enfermería.

María José García también insiste en la importancia de habilitar espacios que reúnan una serie de características, desde una circulación de pacientes y una ventilación adecuada, hasta la dotación de enfermeros suficientes que lleven a cabo todas las tareas. "Al final somos los que llevamos a cabo el proceso físico de la inyección, el registro de datos, la recogida de residuos o la atención de pacientes por si se marean, porque todos no aguantan que les pinchen", explica la enfermera.

Y hace hincapié en la organización de los grupos para que no acudan a los centros de forma masiva poniendo en peligro las medidas anticovid. "Este año es fundamental evitar las aglomeraciones", subraya. El experto en Salud Pública y Enfermería Familiar por su parte, muestra preocupación por el almacenamiento y conservación de las vacunas.

"A mí me preocupa mucho más el tema del suministro de las vacunas por la garantía de la cadena de frío", señala. Si bien hay vacunas que pueden conservarse en neveras corrientes a entre 2 y 8 grados, existen otras que necesitan permanecer a temperaturas extremadamente bajas. Algunos centros no cuentan con ese aparataje de almacenamiento. "Esta tiene una particularidad y es que habrá que incorporar unos nuevos contenedores que permitan los -80 grados para su mantenimiento y traslado", explica.

¿Podría peligrar el plan de vacunación?

Las Navidades están a la vuelta de la esquina y la tendencia de los contagios en estas fechas continúan a la baja. Pero esto no debe ser motivo para relajar las restricciones ni pecar de exceso de confianza. Una tercera oleada de coronavirus podría estar a la vuelta de las vacaciones y podría peligrar el plan de vacunación. "Si después de Navidad hay una tercera ola y los hospitales vuelven a estar colapsados y la primaria tiene que dedicarse a diagnosticar casos y contactos, podría ser", señala el doctor Arribas.

También el experto en Enfermería Familiar considera que, si en enero hay una "remontada de contagios y un colapso sanitario, afectaría sin duda a la campaña de vacunación". Martínez Riera ve peligroso que aumenten los casos positivos porque las vacunaciones exigen la movilidad de las personas para acudir a los centros "y podrían coincidir con sospechosos de COVID y generar un foco de contagio".

"Tenemos la oportunidad de que estas Navidades sean las últimas malas, así que yo creo que todo el mundo tenemos que ser conscientes de lo importante que es dedicarnos a prevenir y a no curar. A poner vacunas y no a tener pacientes en las UCIs", concluye Arribas.

Cargando

Escucha la radio en directo

Cadena SER
Directo

Tu contenido empezará después la publicidad

Programación

A continuación

    Último boletín

    Emisoras

    Elige una emisora

    Cadena SER

    Compartir

    Tu contenido empezará después de la publicidad

    Cadena SER

    ¿Quieres recibir notificaciones con las noticias más importantes?