Miguel Bosé: ''Los Dominguín eran una mafia y yo era el heredero"
El cantante publica 'El hijo del Capitán Trueno', un libro de memorias sobre su infancia y la releación con sus padres, Lucía Bosé y Luis Miguel Dominguín

Miguel Bosé posa durante la presentación de su libro 'El hijo del Capitán Trueno', a 10 de noviembre de 2021, en Madrid (España). LIBRO;CANTANTE;FAMOSOS;EL HIJO DEL CAPITÁN TRUENO / José Oliva (EUROPA PRESS)

Madrid
Nos citan una tarde en un hotel del centro de Madrid. Nos piden puntualidad, llegar un poco antes incluso y nos insisten en varias ocasiones en que solo podemos preguntar por el libro.
"Vamos con una media hora de retraso", me comentan nada más llegar, veinte minutos antes de la hora, por si acaso. Se les ha colado una conocida periodista, con la que nos cruzamos. No lleva mascarilla, no me conoce, pero me saluda cariñosamente.
Entro a la habitación: dos butacas, una mesita con una jarra de agua y vasos usados. "Cuando Miguel esté listo, entrará por esa puerta, detrás de ti, y te saludará", me indica la responsable de prensa. "Está yendo todo bien, está muy simpático, aunque lleva desde las 10 dando entrevistas y no ha comido todavía, ya empieza a estar cansado", me comenta. Simpático, pero cansado. Miguel Bosé termina una entrevista telefónica y aparece por la puerta, detrás de mí, y me saluda.
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"Puedes quitarte la mascarilla, si quieres, eh, solo si quieres", me dice nada más verme. Él no la lleva, su representante tampoco. Solo puedo preguntar por el libro.
Dice Miguel Bosé que podía pasar entre 12 y 14 horas sin comer ni dormir, solo escribiendo. "El libro te atrapa". Fue su amigo, el escritor colombiano Juan Esteban Constaín, quien le incitó a plasmar en un libro, El hijo del Capitán Trueno, sus memorias de infancia y adolescencia. 800 páginas, que han quedado en casi 500, y en las que relata frustraciones, amores, traumas y una parte de la historia de España que le tocó vivir como hijo del clan Dominguín.
“Esta obra me pacificó mucho. El hecho de que fluyera tan rápidamente era porque quería salir. Quería volar toda esa memoria sensorial que tenía guardada. Se ha dicho mucho de mí, pero nadie sabía qué había sido de Miguel, Miguelón, Miguelito. Lo que soy y por qué soy lo que soy”, me explica.
El clan Dominguín
Luis Miguel González Bosé nació en Panamá hace 65 años. Hijo del torero Luis Miguel Dominguín y de la actriz Lucía Bosé, desde muy pequeño vivió los constantes enfrentamientos entre sus padres. De hecho el libro comienza con la matriarca presentándose en la casa de Villa Paz, acompañada de sus tres pequeños, para sorprender al padre en una fiesta con mujeres y su amante. Soy hijo de dos animales de raza pura, bellos a rabiar, fascinantes, únicos e irrepetibles, apasionados, dominantes, valientes, egocéntricos... No se queda corto en adjetivos en el libro. Tampoco hacia la familia Dominguín y allegados, muchos de ellos descritos como verdaderos chupasangres que se aprovechaban de la fama y dinero del torero. "Mi padre tenía muchas bocas que alimentar y al final siempre decía que sí".
Desde pequeño sintió respeto y miedo a su padre. Un hombre autoritario, machista, homófobo a pesar de tener amigos abiertamente homosexuales, conservador, testarudo y patriarcal. Obsesionado desde que Miguelito nació con que no se convirtiera en una "Mariquita Pérez". Bosé escribe en el libro que aún no ha conseguido averiguar qué falló de él para su padre. Pero claro que lo sabe y me lo cuenta:
"No cumplía con ninguno de los requisitos que debía tener el heredero del clan Dominguín. Era como una mafia y yo era el heredero del clan. Tenía que saber disparar, no tener empatía, que no me importase cargarme a quien fuera o meter en un bloque de cemento a los amigos", relata Bosé en la entrevista. "Eso tiene que tener el hijo heredero del jefe de la mafia y yo no tenía nada de eso. No me gustaba la caza, no me gustaban los toros. No era rudo, yo leía, jugaba al frontón, que no es un deporte como el fútbol".
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Miguel Bosé: "El clan Dominguín era como una mafia y yo el heredero"
A su padre le cogió pánico. A los 9 años le regaló un rifle y pronto le empezó a llevar de caza y safaris, "para que te hagas un hombre, Miguelón". Un hombre y no un maricón, como tuvo que escuchar en tantas ocasiones. En una cacería en Mozambique, Miguel enfermó de paludismo y todo cambió.
¿Nunca te pidió perdón?
"Años más tarde, cuando yo ya tenía hecha mi carrera, mi padre me dijo: es increíble que la única persona de mi entorno que se haya convertido en alguien y sea alguien sin haberme pedido jamás nada, seas tú, hijo. Eso para él fue el mayor de sus orgullos y decirlo fue el reconocer muchas cosas. En el fondo reconciliarse con todo aquello que pasó. Cuando me vio volar dijo: ahora entiendo todo".
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Miguel Bosé: "Cuando mi carrera despegó, al final fui el orgullo de mi padre"
"Era como una mafia y yo tenía que heredar aquello: saber disparar, no tener empatía, que no le importe cargarse a quien fuera o meter en un bloque de cemento a los amigos. Eso tiene que tener el hijo heredero del jefe de la mafia y yo no tenía nada de eso".
El secreto de Pablo Picasso
También hay espacio para albergar las relaciones que tuvo con varios artistas de la época, como Salvador Dalí, Visconti, Ava Gardner o Pablo Picasso. Picasso fue un gran amigo de la familia y un verdadero padre o abuelo para él. Hay un capítulo precioso y triste a la vez, dedicado al pintor.
“Picasso para mí fue el padre, el abuelo y, sobre todo, la persona que me daba atención. Era muy raro que una persona mayor te prestara atención, los niños solían ser un estorbo. Pablo me escuchaba , me animaba y podía compartir con él mis problemas y mis inquietudes artísticas"
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Miguel Bosé: "Picasso fue el padre que nunca tuve"
Miguel Bosé cuenta en el libro como Picasso se vengó de su familia, que le fulminó en sus últimos años. No solo con la herencia, que no dejó testamento. También con la serie de las Meninas que hizo en un acrílico plástico que acababa de salir.
"Él decía: ya verás cuando estén en el salón, en una casa y se caigan pedazos. Él sabía que esa pintura se despegaba del lienzo. Había que tratar el lienzo antes para que se adhiriera. Y él no lo trataba. Sabía que todo eso se iba a caer un día, que iba a ser irrestaurable y se partía de risa, de risa y del gusto. Esa fue su venganza”.
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DescargarLa serie de televisión
El libro acaba en 1977, cuando despega su carrera musical. Es el momento de su icónico debut en el Florida Park de Madrid, episodio a partir del cual tomará el relevo de su relato vital y profesional la serie de televisión que comenzará a rodarse. Un relato que también es una reivindicación de las mujeres, sobre todo de su madre.
“Italia es un matriarcado, mientras que España es un patriarcado en el que esa alargada sombra del Franquismo sigue ahí. Hay una fuerte herencia del Franquismo en este país. Una herencia no declarada, que es mucho más grande de lo que la gente se piensa. A pesar de la Transición, a pesar de la democracia, a pesar de la diversidad de partidos… el franquismo tiene una sombra alargada que se mezcla en muchos más ámbitos de los que la gente piensa. Y yo, que lo he vivido, lo huelo y lo veo. No se esconde, además. Una parte de esa España que nos tocó vivir, una España acomplejada, apocada, temerosa, con poca voluntad de querer progresar, sigue ahí y hay que tener cuidado, mucho cuidado porque puede resucitar”, concluye.
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Miguel Bosé: "El Franquismo tiene una sombra alargada y puede resucitar"




