Sociedad

Ropa que se planta en la tierra: la alternativa canaria al 'fast fashion'

Nueve de cada diez prendas terminan en la basura como consecuencia de la baja calidad de los materiales y el consumismo

Del 'fast fashion' al consumo responsable: las alternativas canarias a la moda rápida

Santa Cruz de Tenerife

Nuestros armarios están llenos de ropa y calzado que compramos por inercia o por el atractivo de los precios que ofrecen las grandes plataformas asiáticas como Shein o Aliexpress. Entramos en el juego del ultra fast fashion. Este modelo de consumo se caracteriza por su enfoque en la producción y distribución rápida y masiva de prendas de vestir. Se lanzan constantemente nuevas colecciones, adaptándose rápidamente a las últimas tendencias y a los gustos cambiantes del consumidor. Sin embargo, las consecuencias medioambientales y sociales de esta forma de consumo, a menudo, son ignoradas.

La industria textil es la responsable del 20% de la contaminación mundial del agua potable. Además, los trabajadores de las fábricas desempeñan su actividad en condiciones desfavorables y jornadas laborales extremas. El objetivo es producir la mayor cantidad de ropa posible en tiempo récord para vender en masa. Aunque, para ello, se renuncie a usar tejidos de buena calidad. Esto ocasiona que el 90% de la ropa usada termine en la basura

Asimismo, la última investigación de Greenpeace ha revelado la presencia de sustancias químicas en su composición, conocidas por su peligrosidad, su dispersión y su permanencia en el cuerpo y en el medioambiente hasta el punto de llamarse "químicos eternos".

Prendas compostables en sustitución al plástico

Las administraciones están tomando medidas para mitigar el impacto de la industria. El Gobierno de España busca obligar a las grandes marcas de ropa a diseñar prendas de mayor calidad para que no acaben en la basura. Sin embargo, alejarnos de este modelo de consumo no es tan difícil como puede parecer. En Canarias existen marcas locales que apuestan por la sostenibilidad.

Mía Moda Regenerativa es un emprendimiento tinerfeño que lidera María Azcárate. Han decidido apostar por materiales y tintes naturales que son respetuosos con el medioambiente y también con nuestro cuerpo. Sus prendas cuentan, además, con una novedad: una vez llegan al final de su vida útil, son compostables. Es decir, se pueden plantar y desaparecerán en cuestión de meses, al contrario que el plástico que tarda cientos de años.

La marca apuesta por la transparencia y muestra a sus clientes cómo cada prenda llega a sus manos a través de sus redes sociales. "Defendemos una producción sin explotación laboral y sin sustancias químicas perjudiciales para el organismo y lo mostramos", garantiza.

A pesar de que la marca produce sus textiles en Canarias, se ven obligados a traer las materias primas de fuera porque aquí no hay industria. No obstante, María Azcárate sueña con que "la industria textil en las Islas vuelva a resurgir para que nuestras prendas sean hechas 100% en Canarias desde el material hasta la producción".

La creadora de la marca sostiene que "el fast fashion está de moda, pero también se está viralizando la sostenibilidad y esto está atrayendo a personas preocupadas por lo que se ponen en su piel las 24 horas del día".

Una segunda vida a la ropa

Existen otras opciones ante este modelo destructivo que no solo ayudan al Planeta, sino también a la sociedad. 2LIVES es una tienda de ropa de segunda mano que forma parte de la asociación sin ánimo de lucro dtproject, quien nación en 2005. Su principal motivación es proporcionar ropa a quienes más lo necesitan de forma gratuita. Cuidan cada prenda que proporcionan, poniendo especial atención en su higiene y buen estado. David Tapia, director de dtproject, señala que "las personas en situación de vulnerabilidad también se merecen ropa cuidada que les haga sentirse dignas y parte de la sociedad".

Cuentan con diversas iniciativas que van desde el envío de medicamentos a Latinoamérica hasta el rescate y acompañamiento de víctimas de trata. Causas que la gente puede apoyar a través de la compra de prendas por un precio irrisorio, afirma el director.

Cabe destacar que a la tienda acude un tipo de cliente específico. "Una parte de los compradores más asidua es la comunidad universitaria que, por diversos motivos, ya sea por contribuir al medioambiente o por economía, deciden no gastar su dinero en las grandes franquicias".