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Sábado, 17 de Abril de 2021

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La niña de Cuenca: vinos tradicionales, viñas viejas y tinajas de barro

Los hermanos López Orozco pusieron en marcha en 2016 esta bodega situada en Ledaña e integrada en la DO Manchuela

Los viñedos de esta bodega se extienden por el término de Ledaña (Cuenca).

Los viñedos de esta bodega se extienden por el término de Ledaña (Cuenca). / laninadecuenca.com

La primera curiosidad que encontramos en torno a esta bodega creada en 2016 en Ledaña (Cuenca) e integrada en la DO La Manchuela, es el nombre: La niña de Cuenca. “Así es como conocían a mi madre”, nos cuenta Lorenzo López Orozco, propietario, junto a su hermano Valentín, de estas bodegas. “En mi familia siempre nos hemos dedicado a los viñedos y al cultivo del champiñón. Mi madre salía a vender el champiñón a mercados de Madrid, de Murcia, de Alicante, y allí la conocían como ‘la niña de Cuenca’. Ahora hemos considerado que era un buen momento de recuperar ese nombre para nuestro proyecto porque lleva el apellido de Cuenca y nos sentimos orgullosos de donde estamos y luchamos por defender lo nuestro”. Con Lorenzo hemos conversado en el programa Hoy por Hoy Cuenca sobre este proyecto vitivinícola.

Entrevista con Lorenzo López Orozco en Hoy por Hoy Cuenca. / Paco Auñón

Estas bodegas elaboran vinos cultivados en las viñas familiares, “viñas viejas de variedades autóctonas como la bobal, en tintos, o la albilla de Manchuela en blancos que hemos querido recuperar”, dice Lorenzo. Apuestan por las viñas viejas “porque creemos que los mejores vinos suelen salir de esas viñas plantadas en las décadas de los 30 o 40 del siglo XX, con producciones de entre kilo y medio y dos kilos, que no todos los años te dan esa producción, que les afectan menos las plagas. Creemos firmemente que de ahí salen los mejores vinos”.

Lorenzo López Orozco en sus viñedos. / laninadecuenca.com

Variedades autóctonas, viñas viejas y una característica más: tinajas de barro. “Utilizamos tinajas nuevas de entre 500 y 7.000 litros, no excesivamente grandes”, nos explica Lorenzo, “y en la bodega no tenemos otros depósitos, ni de acero inoxidable ni de madera. Fermentamos y envejecemos dentro de las tinajas, un recipiente que elegimos por coherencia con todo lo que estamos haciendo, con la historia y con el lugar. Ya usaban tinajas de barro los romanos. Pero también las utilizamos por una cuestión técnica. El barro permite esa micro oxigenación necesaria para hacer largas crianzas, pero con la ventaja de que no te aporta ni sabores ni aromas ajenos al vino. A diferencia de la madera, la tinaja te respeta mucho la fruta y para variedades como la bobal, que necesita unas largas crianzas porque tiene un tanino duro y rústico que es necesario pulir, el barro le viene como anillo al dedo”.

Bodegas de barro de las bodegas 'La Niña de Cuenca'. / laninadecuenca.com

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