El día en que Alejandro Valverde batió a Armstrong y lo cambió todo: "Lance era un robot"
Con Oscar Freire, Juan Carlos Escámez, Imanol Erviti, Eusebio Unzúe, José Ramón Ramírez Gilabert y Dori Ruano

El Bala no las esquiva: Alejandro Valverde.
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Vitoria-Gasteiz
Alejandro ‘El Bala’ Valverde (Las Lumbreras, Murcia, 1.980), uno de los mejores ciclistas españoles de la historia, con 133 victorias como profesional, leyenda también del ciclismo mundial, ha pasado por los micrófonos de 'Ser Ciclista', el podcast de la Cadena SER dedicado a las dos ruedas con Nerea Sáenz de Lafuente, para repasar una trayectoria que abarca dos décadas de éxitos, pero también caídas profundas que marcaron su carácter.
Desde su nueva posición como seleccionador nacional y embajador de Movistar, el murciano reflexiona sobre la evolución de un deporte que ha pasado del romanticismo de las charlas en el pelotón a una "disciplina militar" donde hasta el peso del café se mide al milímetro.
Düsseldorf, abismo y renacimiento
Al ser preguntado por su mayor caída en bici, Valverde señala sin dudar el Tour de Francia de 2017 en Düsseldorf. Aquel impacto contra las vallas no solo le destrozó la rodilla, sino que puso en jaque su futuro: "En el momento que te caes y te ves la rodilla, dices: 'madre mía, yo creo que aquí se ha acabado mi carrera deportiva'". El mazazo psicológico fue tal que el propio doctor Esparza llegó a sugerirle que su futuro podría estar en el deporte paralímpico.
Sin embargo, tirando de su "cabezonería" y de la filosofía de las tres 'c' (cabeza, corazón y cojones), Valverde se agarró a una mínima esperanza de recuperación. "Paco (Esparza) me dio todos los medios... y al año siguiente fui campeón del mundo", recuerda sobre su épica victoria en Innsbruck, aunque admite que hoy mantiene limitaciones físicas al correr.
El tricampeón del mundo Oscar Freire le pregunta qué etapa de su carrera reviviría para disfrutar de aquella sensación. "Hemos pasado de todo juntos", recuerda, afirmando que si se exceptúa el Campeonato del Mundo, sería la Lieja Bastogne Lieja de 2.006, "la primera que conseguí" , aunque de la edición anterior rememora con amargura un "pajarón", donde perdió 16 minutos en apenas 15 kilómetros, tras verse líder. "Ojalá que pueda seleccionar a su hijo (Marcos Freire), está en un gran equipo", puntualizando con gracia que sus hijos "son más de fútbol".
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De su labor como seleccionador afirma que la primera preselección de cara al mundial, "de 14 o 15 corredores", la hace "mes y medio, dos meses antes" y hace "un grupo de Whatsapp con los corredores, técnicos y masajistas".
Juan Carlos Escámez, su masajista de confianza, compañero de trayectoria y actualmente técnico en Movistar, visita el podcast para recordar esos tiempos, y los actuales, especialmente en mundial de Kigali (Ruanda). "Para mi, Escámez lo ha sido todo, ha estado conmigo en los momentos mejores y peores, es parte de mi familia, y que ahora sea director es increíble... los secretos se quedaran para nosotros".

El ciclista navarro culminó una gran semana de clásicas con su noveno puesto en el infierno del norte / Bettiniphoto

El ciclista navarro culminó una gran semana de clásicas con su noveno puesto en el infierno del norte / Bettiniphoto
Y también aparece el navarro Imanol Erviti, uno de sus grandes gregarios, con quien compartió años de habitación y risas, incluyendo el bautizo del director del Tour, Christian Prudhomme, al que Valverde apodó cariñosamente como "Premonance", nombre que todavía perdura en la grupeta.

Christian Prudhomme presenta el Tour femenino de 2024 / Dario Belingheri

Christian Prudhomme presenta el Tour femenino de 2024 / Dario Belingheri
La evolución del pelotón, de la charla al "robotismo"
Alejandro analiza con nostalgia cómo ha cambiado la vida dentro del grupo. Describe el ciclismo actual como una estructura de "disciplina militar" que se aplica tanto en carrera como en casa. "Antes nos juntábamos atrás cuando la carrera iba tranquila, charlábamos, nos contábamos nuestras risas... hoy eso ya no existe", lamenta. En el pelotón moderno, el "pinganillo" y la concentración extrema impiden cualquier interacción social: "Si quieres hablar con un rival, le mandas un WhatsApp cuando terminas".
Esta exigencia, donde se analiza el entrenamiento por vatios, la nutrición y el descanso de forma obsesiva, es para 'El Bala' la razón de que las carreras profesionales se estén acortando. "Mentalmente es agotador; no puedes vivir 20 años de carrera deportiva con esta exigencia de todo el día", afirma, comparando el nivel medio actual con la época de Lance Armstrong, a quien define como "un robot" y un competidor nato a pesar de sus errores reconocidos. Valverde reconoce que se sintió en la élite a partir de una victoria sobre el tejano en 2.005 en Courchevel.
Y sobre su rivalidad con Alberto Contador, afirma que "cuando iba a ganar era muy difícil que se le pudiera batir... ahora en Eurosport, me encanta... comunica muy bien".
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Las sombras del pasado y el "chivo expiatorio"
La entrevista afronta también otros momentos, como la sanción por la Operación Puerto. Valverde confiesa que el periodo de incertidumbre previo fue "mucho más duro" que la propia sanción: "Una vez que me sancionaron, me quedé liberado".
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Al hilo de las declaraciones de Manolo Saiz en SER Ciclista, Valverde reconoce el legado de la ONCE como un "equipo estrella", pero evita entrar en juicios sobre si Saiz fue un chivo expiatorio del sistema: "Una vez que uno cumple lo suyo, debe poder volver a ejercer su trabajo...yo no soy el que pone las leyes".
Defiende que el ciclismo actual está "super controlado" y que, aunque el dopaje es un reflejo de la sociedad presente en todos los deportes, confía en la limpieza de los resultados actuales, atribuyendo la mayor velocidad a las mejoras en aerodinámica, nutrición y metodología.
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Eusebio Unzúe es otra de las visitas inesperadas en la entrevista, repasando recuerdos y preguntando qué carrera cuál ha sido la derrota que le ha enfadado más. "Para mi Eusebio es el director que mejor me ha sabido llevar con José Miguel Echávarri." Valverde hace autocrítica y confirma que su mayor enfado no fue por falta de fuerzas, sino por un error táctico en la Vuelta a España de 2006, ya que perdió la carrera bajando Sierra Nevada frente a Vinokurov por un descuido: "La perdí por no abrocharme el maillot y pensar que tendría ayuda de un rival". Un error humano que le privó de un trofeo que ya casi tenía en la mano.
Sobre la hegemonía de Tadej Pogačar, Valverde es tajante: "Es tan sumamente superior... es más difícil que no gane a que gane", algo que, según él, resta emoción a la incertidumbre clásica del deporte.
No pierde ocasión de reivindicar a Perico Delgado tras la polémica de la Vuelta a España, "me he criado viéndolo de corredor, y de narrador deportivo, toda la vida".
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Y recuerda una experiencia extrema, "una Vuelta a España que salimos de Andorra con 25 grados y calor asfixiante, y llegamos a Envalira con tres grados bajo cero y nevando... eso es el ciclismo".
El viaje en tándem
En el terreno de las complicidades, Valverde bromea con que se subiría al tándem con Pogačar "para que tire de mí", pero deja claro con quién nunca pedalearía en una bicicleta doble: "Con alguien que esté más flojo que yo".

Tadej Pogacar, en el podio de la Milan Sanremo / NurPhoto

Tadej Pogacar, en el podio de la Milan Sanremo / NurPhoto
La vena competitiva sigue intacta en sus entrenamientos con la grupeta de amigos en Murcia, donde su amigo José Ramón Ramírez Gilabert, "Jaba" denuncia con sorna que Valverde los "revienta" sistemáticamente hasta que sus familias no los reconocen al llegar a casa.
Y la última invitada es la campeonísima Dori Ruano, que le agradece "todo lo que has aportado y sigues aportando... porque has hecho del ciclismo tu forma de vida... y eso es lo que les llega a las nuevas generaciones". "Es una voz importante dentro del ciclismo nacional e internacional" responde emocionado el murciano.
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Alejandro Valverde concluye reivindicando el ciclismo como una "forma de vida" y un refugio de libertad para cualquier aficionado. A pesar de los 20 años de sacrificios y las cicatrices de Düsseldorf, 'El Bala' sigue encontrando en la bicicleta la mejor herramienta para despejar la mente y disfrutar de la lealtad de un equipo que, como él dice, es el 95% de cada éxito conseguido.

Nerea Sáenz de Lafuente
Técnico de sonido, locutora de musicales, producción publicitaria, banco de Voces, conductora, editora...




