SER Historia
Historia

El carácter sagrado de las amazonas y por qué nadie podía mirarlas ni tocarlas

Eran mucho más que un simple cuerpo de élite

Así eran las famosas amazonas de Dahomey. / duncan1890

Madrid

¿Quiénes eran realmente las amazonas? Seguro que en alguna ocasión has oído hablar sobre ellas. Un grupo de guerreras extraordinarias, expertas en el cuerpo a cuerpo, que eran capaces de destruir batallones enteros incluso con uñas y dientes si hacía falta. ¿Pero sabes cuál es su origen? Algunos creen que todo comenzó en la antigua Grecia, cuando un grupo de nobles guerreras se entrenó a fondo para hacer frente a las grandes amenazas del imperio griego. Sin embargo, estas amazonas se mueven en la frontera entre el mito y la realidad histórica. Para conocer a las primeras amazonas plenamente documentadas tenemos que viajar hasta lo que hoy conocemos como República de Benín, en África Occidental.

Más información

Allí crecieron las conocidas como guerreras de Dahomey, probablemente el primer regimiento militar oficial de mujeres del mundo. Un grupo, activo entre los siglos XVII y XIX, que servía como guardaespaldas reales, soldados de primera línea y también como guardias de palacio. Una parte fundamental del ejército del Reino de Dahomey que fue clave a la hora de plantar cara a las fuerzas coloniales francesas. ¿Sabías que llegaron a ser consideradas como auténticas divinidades? Así nos lo ha explicado Jesús Callejo en una nueva entrega del Cronovisor de SER Historia, donde nos ha contado la historia de este batallón y sus peculiaridades.

La campana de las amazonas

Una de las más sorprendentes es que el pueblo raso no podía mirarlas ni tocarlas, tal y como nos cuenta nuestro Cronovisor: "Estamos hablando de auténticas guerreras, de auténticas amazonas y de mujeres muy veneradas, a las que incluso se les consideraba sagradas porque eran las que tenía el rey a su alrededor. Tenían, por supuesto, todos los privilegios de un ejército y de una guardia de élite".

De ahí que muchas mujeres quisieran seguir sus pasos, aunque ser una amazona era muy complicado. Según cuenta Jesús Callejo, a este ejército tan solo podían entrar mujeres capturadas en guerras, niñas pequeñas o voluntarias que buscaran una vida mejor. También mujeres que no querían o que no podían casarse o incluso aquellas que hubieran demostrado habilidades previas, como es el caso de las cazadoras de elefantes. Pero no solo eso. Estas mujeres tenían que superar un entrenamiento espartano que, en ocasiones, las llevaba a la muerte.

"Eso te da un poco el carácter sagrado que tenían las agojie"

De ahí que las mujeres que superaban todas estas fases de entrenamiento y que, finalmente, se convertían en amazonas de Dahomey, pasaran a ser consideradas auténticas deidades: "Estamos hablando de mujeres que eran incluso reverenciadas. Siempre había una mujer, una niña, que cuando ellas salían de palacio iba tocando una campanilla porque no las podías mirar ni siquiera tocar. Eso te da un poco el carácter sagrado que tenían las agojie, que tenían estas amazonas del antiguo reino de Dahomey".

Amazonas en África

Por lo tanto, nadie podía mirarlas ni tocarlas por su carácter divino. Porque eran guerreras de élite, pero además formaban parte del círculo cercano del rey. De hecho, se les llegaba a considerar esposas del rey. Al formar parte del regimiento de élite, renunciaban a la vida tradicional y pasaban a ser consideradas esposas simbólicas del rey. De ahí que se tuvieran que mantener célibes respecto a otros hombres.

David Justo

(Astrabudua, 1991) Periodista especializado en...