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"Si dependiera de mí, cerraría Amazon... pero a Mercadona también le tengo ganas"

El 'influencer' Alfonso Ortega ha hablado en 'Gastro SER' de su relación con Dabiz Muñoz, de su recelo hacia Mercadona o de su etapa como camarero

Cocituber: "Estoy en contra de Mercadona" (Gastro SER)

Madrid

El influencer gastronómico Alfonso Ortega, conocido como Cocituber, se ha convertido en una de las figuras más populares de la gastronomía en España. Un estatus adquirido a fuerza de comer mucho fuera de casa (14 veces por semana), grabando y viralizando todo tipo de experiencias: tascas de barrio, restaurantes de carretera, pizzerías, heladerías, sitios con estrella Michelin...

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Pero mucho antes de hacerse famoso probando restaurantes, Alfonso Ortega saboreó la peor cara de la hostelería, trabajando como camarero (precario) en varios garitos de Ávila y también en un 100 Montaditos. "Yo he trabajado de eso toda mi puta vida. La última vez fue con el sueldo mínimo de Rajoy, creo que eran 800 euros", explica en Gastro SER. "Estábamos explotados. Hacía 10-12 horas al día, pero mi contrato era de 4, así que cada mes me daban un sobre con 400 euros en negro".

Aunque apenas pasa de los 40, a Cocituber le han pasado muchas cosas en la vida: vivió en un internado, dejó de la universidad, fue alcohólico, montó cuatro bares (y luego los cerró)... Pero en su interacción con la gente, a día de hoy, se percibe una empatía, un humor y una naturalidad que, de alguna manera, son fruto de todas esas experiencias.

Un influencer con conciencia de clase

"Hay que pasarlas putas en esta vida", explicaba en la entrevista. "Me gusta el rollo de venir de abajo y también la conciencia de clase. Al camarero, al cocinero y al hostelero hay que tenerles mucho respeto".

Gastro SER | Cocituber siempre dice la verdad

Ahora, convertido ya en una celebrity de la redes, Alfonso Ortega se está formando en periodismo gastronómico en el Basque Culinary Center. Pero, curiosamente, muchos medios se hacen eco de sus vídeos a diario. El caso de Ramoni, del Bar La Peña de Getafe, fue paradigmático.

Un pequeño y desconocido local del extrarradio de Madrid, frecuentado por obreros y en el que servían bocadillos o "croquetas de abuela", y que que se llenó en cuanto Cocituber publicó el vídeo de su visita. El efecto Cocituber le ha cambiado la vida a Ramoni... y a mucha gente más.

Desgravando gambas

"Yo no quiero que la gente me vea como alguien que va a tu restaurante y lo revienta", reconocía en Gastro SER, programa al que acudió con su característica camiseta del Pryca. "Pero si a mí me sale un buen vídeo es gracias a que hay gente con negocios interesantes".

Sea como sea, Alfonso Ortega está viviendo al máximo su popularidad como influencer gastronómico, y eso incluye el hecho de desgravar las gambas que se come... o que ha contratado a un chófer para que se encargue de conducir por España mientras él se encarga de la producción y de la planificación.

Durante la entrevista también ha jugado al Pasaplato, reconociendo su debilidad por los platos de lentejas, los mejillones en escabeche con patatas chips, los torreznos o el bogavante. Pero a Cocituber también le gusta (y mucho) la alta cocina. En los últimos años, de hecho, ha comido ocho veces en Diverxo (una de ellas, con su madre).

En contra de Amazon y Mercadona

"Dabiz es muy guay y el menú líquido es la bomba y compagina de puta madre con el de los cerdos voladores. Son 900 pavos, pero me pareció una pasada", explicaba. "Lo que hace es muy loco".

La parte de la entrevista que más repercusión ha tenido en redes, de todas formas, ha sido su defensa del comercio de barrio: "El Pryca molaba porque era otra época. Entonces no existía ese consumismo enorme que tenemos ahora... Pero ahora los pequeños negocios no pueden competir con las grandes superficies".

A la hora de opinar, de hecho, ha mostrado la misma honestidad de la que hace gala en sus vídeos de Instagram: "Yo estoy en contra de Mercadona, aunque estoy seguro de que su comida está buena. La hostelería está muy jodida, ahora mismo. Están cerrando muchos bares y espero que no se lo queden todo cuatro. Si dependiera de mí, cerraría Amazon... pero a Mercadona también le tengo ganas".

Carlos G. Cano

Periodista de Barcelona especializado en gastronomía...