¿Hay alguien ahí?
Decíamos este miércoles que lo de Standard & Poor?s se veía venir; lo esperaban hasta los dirigentes del PSOE. Tienen razón en el Gobierno cuando aseguran que ésta es la misma agencia que tenía en máxima calificación de solvencia a Lehman Brothers el día que quebró, pero eso no nos consuela mucho.
Que estas agencias de calificación, controladas por intereses especulativos, deberían estar más desprestigiadas y que su credibilidad está bajo sospecha no aumenta la confianza ni en nuestra economía ni sobretodo en nuestro Gobierno.
La crisis mantiene noqueado a Zapatero que, hasta ahora, se ha limitado a poner parches y a taponar las vías de agua de un barco arrastrado por la crisis y sin rumbo claro.
Más información
- Ferraz, pendiente de Standard and Poor's
- Standard & Poor's rebaja a nivel de bono basura la deuda de Grecia
- Standard&Poor's rebaja la deuda de España
- Standard & Poor's rebaja a nivel de bono basura la deuda de Grecia
- La Unión Europea prepara una cumbre de urgencia sobre Grecia
- El Ibex vive otra jornada de pérdidas
- Grecia necesitará hasta 120.000 millones en tres años
- El Santander pide reformas ya
Los ciudadanos valoran el esfuerzo del Gobierno por mantener la protección social en tiempos tan duros pero reclaman liderazgo; llevan meses esperando que alguien les diga la verdad por cruda que sea. Quieren saber si hay alguien llevando el timón.
Si hay que hacer esfuerzos y ajustes, la sociedad española ha demostrado muchas veces que sabe hacerlos pero alguien tiene que marcar el camino y Zapatero no lo está haciendo.
Descubre la nueva app de Cadena SER Te ofrecemos una mejor experiencia de audio y video
DescargarTampoco como presidente de turno de la Unión Europea donde está casi inédito. Que se acepten sin más las imposiciones de la egoísta canciller alemana, dispuesta a dejar caer a todo el sur europeo con tal de que a ella no le afecte en sus expectativas electorales, ya deja muy claro el triste papel de Europa en este momento histórico en el que vuelve a haber un ataque coordinado contra el euro.
Es cierto que hay que huir del tremendismo y el catastrofismo general pero sí debemos exigir mucho más: un pulso más fuerte y decidido en el Gobierno; más valentía en empresarios y sindicatos que siguen remoloneando con el diálogo social y, por supuesto, al menos un poquito de responsabilidad en las filas del PP en donde muy pocos piensan en España y en los españoles cuando se dedican las 24 horas del día a jalear las malas noticias esperando que la crisis les lleve a la Moncloa.




