La obesidad triplica el riesgo de padecer demencia
La Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición alerta de que quienes acumulan exceso de grasa siendo jóvenes, aumentan el riesgo de desarrollar alzheimer u otros trastornos cognitivos a partir de los 60 años
Madrid
Si pierde esos kilitos de más, ayudará a su cerebro a envejecer mejor. Obesidad y demencia están vinculadas. Así lo ha constatado un informe de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, que alerta de que la gran epidemia del siglo XXI -la obesidad- además de diabetes, hipertensión y otros problemas cardiovasculares, también aumenta el riesgo de padecer trastornos cognitivos.
"A partir de los 60 años es cuando aumenta el riesgo de deterioros cognitivos, pero aquellos pacientes que en la edad media de la vida, entorno a los 50 años, tienen una obesidad pueden tener un riesgo incrementado hasta tres veces", explica Nuria Vilarrasa, coordinadora del grupo de trabajo de Obesidad de la SEEN.
El problema se agrava si la grasa se acumula en la zona abdominal porque "produce alteraciones funcionales en el sistema nervioso", según Purificación Martínez de Icaya, y "hay problemas de memoria, de aprendizaje, de ejecución".
Uno de cada cinco españoles adultos es obeso
Los españoles estamos a la cabeza de Europa en obesidad y sedentarismo, según el último Informe sobre el Estado de la Salud en la Unión Europea. El 39,3% de la población española tiene sobrepeso y la obesidad alcanza el 21,6% (22,8% en hombres, 20,5% en mujeres). Si miramos cifras de la Organización Mundial de la Salud, entre 1980 y 2014 la prevalencia mundial de la obesidad casi se ha duplicado.
El antídoto: mens sana in corpore sano
El 6% de los españoles mayores de 60 años sufren algún grado de demencia. La vuelta a la dieta mediterránea, el deporte y hábitos como no comer frente al televisor pueden revertir esta tendencia. "Perder peso reduce a la mitad el deterioro cognitivo" argumenta Purificación Martínez de Icaya, miembro de la Junta directora de la SEEDO. Realizar 30 minutos de actividad física moderada al día ayuda a que no perdamos memoria a medida que pasan los años.